El Paso Internacional Cristo Redentor atraviesa una nueva crisis, en esta oportunidad, no es por cuestiones climáticas sino por la renuncia de Justo José Báscolo, quien se desempeñaba como coordinador del sistema fronterizo. La salida del funcionario deja acéfalo uno de los pasos internacionales más importantes del país.
La dimisión de Báscolo sirvió como detonante para que la Asociación Civil de Camioneros Unidos de Mendoza (ACCUM) emitiera un duro comunicado en el que se advierte que la falta de "un interlocutor válido y la parálisis operativa ponen en riesgo la seguridad de miles de choferes que cruzan diariamente hacia Chile".
El duro reclamo de los camioneros
La queja de ACCUM no se limitó únicamente a la vacante jerárquica, sino que desnudó un panorama de abandono estructural en el complejo aduanero.
Según la entidad, las instalaciones fronterizas carecen del mantenimiento mínimo indispensable y los caminos de acceso se encuentran virtualmente intransitables.
El gremio apuntó de forma directa contra Enzo Cassia, funcionario dependiente de la cartera del Interior nacional, exigiéndole que "encause esto y se dedique a hacer las tareas para las que fue nombrado en ese cargo", al tiempo que criticaron con dureza la inacción de la delegación de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA).
La interna política también se coló en el reclamo de los transportistas, quienes manifestaron su malestar por el deficiente funcionamiento de la Aduana tras las gestiones que descentralizaron la Región hacia Mendoza.
En sus argumentos, señalaron que las designaciones actuales parecen responder a "cargos puestos a dedo" que no cumplen con las expectativas operativas ni agilizan el sistema de liberación de zonas. Desde el sector transportista afirman, de forma analítica, que las trabas burocráticas contradicen las ideas de desregulación y eficiencia que promulga el Gobierno Nacional, lo que agrava el malestar de las bases.
El fantasma de las protestas
El momento de la renuncia del coordinador del paso es particularmente crítico debido a la inminente aplicación del horario de invierno, ventana temporal que reduce las horas de transitabilidad segura y exige una sincronización perfecta entre las aduanas de Argentina y Chile. Ante este panorama, desde ACCUM lanzaron una advertencia tajante al señalar que hacen caer sobre las autoridades estatales "toda responsabilidad de las medidas que podamos llegar a tomar en forma de protesta" si no se normaliza la situación de manera inmediata.