Los empleados del CONICET volvieron a las calles y esta vez, la protesta tuvo como escenario el departamento San Rafael, donde los científicos exigieron que no se avance con el ajuste presupuestario sobre el organismo.
Científicos e investigadores salieron a reclamar por el desfinanciamiento de los proyectos y los despidos masivos en la era Milei.
Los empleados del CONICET volvieron a las calles y esta vez, la protesta tuvo como escenario el departamento San Rafael, donde los científicos exigieron que no se avance con el ajuste presupuestario sobre el organismo.
Nucleados en la plazoleta del ex ferrocarril, en el cruce de avenida San Martín y Rivadavia, los investigadores hicieron una asamblea abierta para dar a conocer la compleja situación que atraviesan por el freno a muchos proyectos, sumado a la precarización laboral que hace el Gobierno nacional.
Esta asamblea forma parte de un reclamo de 48 horas a nivel nacional, con epicentro en Buenos Aires. Los investigadores sanrafaelinos han denunciado que se vienen “desfinanciando” proyectos que fueron aprobados en el año 2022, cuando el presidente era Alberto Fernández.
En San Rafael, hay dos centros que pertenecen al CONICET y que funcionan en las sedes de las universidades públicas, como así también hay científicos que prestan sus servicios en organismos nacionales como la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA).
Pese a que muchos argentinos se han prendido al streaming que hace el CONICET mostrando el fondo del océano, los empleados del organismo clave para la ciencia del país iniciaron un plan de lucha que dura dos días.
Entre los principales reclamos, está el desfinanciamiento de los proyectos de investigación, pero también, el reclamo por los ingresos de concursados (hay más de mil altas pendientes) y el freno a los despidos masivos, que ya llegaron a más de 1500 en la era Milei.