Unos 59 teléfonos celulares que fueron incautados del contrabando serán destinados a estudiantes universitarios en situación de vulnerabilidad socioeconómica tras una articulación inédita entre la Universidad Nacional de Cuyo (UNCUYO) y el Ministerio Público Fiscal Federal (MPF), informó hoy la casa de altos estudios.
Según detalló la universidad cuyana, la iniciativa forma parte de una política conjunta que busca recuperar bienes secuestrados por el Estado y reinsertarlos en circuitos de valor social, promoviendo el acceso a derechos fundamentales como la educación y la conectividad.
"Los teléfonos móviles serán entregados a estudiantes en situación de vulnerabilidad, con el objetivo de facilitar su permanencia y egreso en la educación superior", añadió la casa de estudios mediante una publicación en su pagina web.
Dispositivos para estudiantes con becas
Además las fuentes informaron que La Secretaría de Bienestar Universitario de la UNCUYO, a través de la Dirección de Acción Social, decidió destinar los dispositivos a estudiantes con becas de continuidad, que durante el último año tuvieron un avance académico destacado y presentaron dificultades en sus dispositivos móviles. Se consideró a este grupo de estudiantes debido a que fueron evaluados oportunamente con vulnerabilidad socioeconómica, añadieron.
“Esto es una gran noticia por donde se la mire. Estamos convirtiendo un problema —como el contrabando de tecnología— en una solución concreta para nuestras y nuestros estudiantes. Que una herramienta incautada se convierta en una herramienta para estudiar es un acto simbólicamente muy potente”, señaló Juan Pablo Cebrelli, secretario de Bienestar Universitario.
Desde el MPF, a través de la Agencia Territorial de Acceso a la Justicia (Atajo) explicaron que estas acciones se dan en el marco de reparaciones integrales de criterio de oportunidad.