La reforma laboral que impulsa el Gobierno nacional propone la eliminación de la Ley de Teletrabajo o home office, que por ejemplo regula el home office. En el título XXVI deroga la ley 27.555 y sus modificaciones que regulaban el trabajo a distancia.
En lugar de ley, contrato entre las partes
El proyecto propone que este tipo de labores se realicen bajo la Ley de Contrato de Trabajo que surgirá justamente de esta reforma y mediante acuerdo entre partes de las condiciones.
Así, se eliminan las regulaciones específicas sobre: derecho a la desconexión, reversibilidad (volver al trabajo presencial) y provisión de equipos y compensación de gastos.
Una ley surgida por la pandemia
Esta ley surgió como consecuencia de la pandemia que obligó a un gran número de empresas a implementar esta modalidad para poder continuar con su actividad.
La iniciativa, que quita una serie de beneficios, contrasta con los dichos del Ministro de Modernización, Federico Sturzenegger, quien había asegurado que la reforma “no quitaría derechos”.
Lo aplicaron antes las empresas multinacionales
Meta, Dell, HSBC y Amazon son las multinacionales que vuelven a trabajar de manera presencial como en la pre pandemia argumentando que el trabajo en la oficina permite elevar la creatividad y la productividad.
La gigante Amazon es una de las primeras firmas que reincidió en el trabajo presencial. Fueron arduas conversaciones entre directivos y empleados y, finalmente la decisión fue volver a las oficinas de lunes a viernes.
Amazon, pionera en la vuelta a la oficina
El cambio causó desconcierto y discusiones debido a que los trabajadores ya habituados al sistema de teletrabajo no querían regresar a sus escritorios. Pero Amazon se mantuvo en la sólida convicción de que el trabajo presencial "fortalece la colaboración y la creatividad".
La tendencia por ahora se da en las casas matrices ubicadas en los Estados Unidos, y en Argentina donde hay oficinas y locales habilitados los empleados comienzan a preguntarse qué pasará acá.