Desde San Rafael, la psicóloga Julia Sabez creó Wipalala, una juguetería que produce juguetes abiertos, naturales y no sexistas. El proyecto promueve infancias libres, creativas y sustentable, con piezas artesanales pensadas para acompañar procesos reales de desarrollo infantil y fomentar el juego como herramienta vital para crecer.
Juguetes mendocinos que invitan a imaginar, crear y soñar
Wipalala Juguetes Naturales es una propuesta nacida en Mendoza que combina psicología, juego y compromiso social. Su creadora, Julia Sabez, es psicóloga, docente y terapeuta familiar, y desde 2017 trabaja en este emprendimiento que busca ofrecer alternativas al modelo industrial de juguetes. “Jugar es una necesidad vital y una herramienta estructurante”, afirma.
La novedad de Wipalala está en sus juguetes abiertos, piezas sin instrucciones fijas ni un uso definido, que habilitan la imaginación de cada niño o niña. Desde maderas recicladas hasta muñecas para acompañar procesos familiares, cada objeto se diseña con materiales nobles, seguros y duraderos, y respeta la diversidad de ritmos, emociones e inteligencias.
Juguetes sustentables y con perspectiva de género desde Mendoza
La producción es local y colaborativa: Julia trabaja junto a Mariela Salinas (cofundadora) y con artesanos, luthiers y costureras que aportan sus saberes a cada pieza.
Wipalala es una propuesta con conciencia ambiental, enfoque de género y raíz comunitaria.
Entre los juguetes más destacados están las Maderitas para explorar formas y texturas, los Adobitos de barro para construir, las Pelotas Nudo para bebés y el Telar, que enseña paciencia y motricidad. También desarrollaron una Muñeca Embarazada para trabajar Educación Sexual Integral (ESI) de forma lúdica y respetuosa.
En un contexto donde las infancias están rodeadas de pantallas y juguetes descartables, Wipalala se presenta como una alternativa amorosa, libre de estereotipos y conectada con la naturaleza. “Somos una red que sueña con sumar manos, ideas y colores. Porque jugar es también un acto de esperanza”, resume Sabez.