La carne freno su suba en junio y el consumo de vacuna sigue por debajo que años anteriores
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La carne freno su suba en junio y el consumo de vacuna sigue por debajo que años anteriores
La carne freno su suba en junio y el consumo de vacuna sigue por debajo que años anteriores
La carne vacuna registró en junio una suba de apenas 0,3% en los precios al consumidor, según el Relevamiento de Precios Minoristas del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA).
Este dato fue analizado por el ROSGAN, que además advirtió una desaceleración del consumo doméstico y atribuyó la estabilidad de los valores a un contexto de mayor oferta de carnes alternativas y cambios en el mercado interno.
En concordancia con el informe semanal del Rosgan, el precio promedio de los distintos cortes alcanzo los $18.617 por kilo durante junio. “Con un valor promedio de $18.617 por kilo, el incremento mensual fue de apenas 0,3%, completando así el tercer mes consecutivo con aumentos inferiores a la inflación”, señala el trabajo.
En cuanto al consumo, el informe indicó que en mayo el consumo aparente de carne vacuna fue de 47,4 kilos por habitante al año, un 6,4% menos que en el mismo mes del año pasado. Sin embargo, aclaró: “Es importante recordar que se trata de un consumo aparente o indirecto. Es decir, no surge de una medición directa de las cantidades efectivamente consumidas, sino que se estima a partir de la producción total de carne obtenida en un determinado período, descontando el volumen exportado durante ese mismo lapso”.
El Rosgan explicó que este indicador refleja la disponibilidad de carne para el mercado interno y no el consumo efectivo. “Implícitamente, supone que toda la carne destinada al mercado doméstico durante un mes es consumida en ese mismo período, sin contemplar variaciones de existencias o almacenamiento entre meses”.
Al analizar la evolución del consumo en los últimos años, el informe destacó una baja sostenida en la ingesta per cápita de carne vacuna, mientras que las carnes aviar y porcina ganaron participación. “Al observar la evolución del consumo de carnes en los últimos años se aprecia una tendencia descendente en el consumo per cápita de carne vacuna, mientras que las carnes aviar y porcina muestran trayectorias crecientes o, en el caso del pollo, relativamente estables. Esta evolución responde, en parte a una cuestión de oferta, pero también a una relación de precios relativos cada vez más favorable para estas dos proteínas”.
En ese sentido, agregó: “Con el equivalente al precio de un kilo de carne vacuna es posible adquirir aproximadamente dos kilos de carne porcina y casi cuatro kilos de carne aviar, lo que incrementa significativamente su competitividad frente a la carne vacuna”.

La carne freno su suba en junio y el consumo de vacuna sigue por debajo que años anteriores
El trabajo precisó que el consumo promedio de carne vacuna pasó de 49,2 kilos por habitante al año en 2021 a los actuales 47,4 kilos. En el mismo período, el consumo de carne aviar se mantuvo prácticamente estable, al pasar de 46,2 a 46,7 kilos per cápita, mientras que el de carne porcina creció de 15 a 19,6 kilos por habitante al año.
Como resultado, el consumo conjunto de las tres principales carnes aumentó de unos 110 kilos por habitante al año en 2021 a cerca de 114 kilos en la actualidad. “De este modo, el país continúa ubicándose entre los mayores consumidores de carne del mundo, sólo por detrás de Estados Unidos y por encima de otros importantes productores y consumidores como Brasil y Australia”, remarcó el informe.
Además de ello, el Rosgan sostuvo además que la oferta de carnes para el mercado interno continúa siendo elevada en relación con la demanda, lo que ayuda a explicar la estabilidad de los precios de la carne vacuna pese a una menor disponibilidad.
Sobre la evolución de los valores, el informe señaló: “Actualmente, en un contexto de mayor estabilidad macroeconómica y con una oferta de carnes alternativas más abundante y competitiva, el consumidor local parece mostrar una menor disposición a convalidar incrementos bruscos en el precio de la carne vacuna, tal como ocurría en períodos de mayor inflación”.
Asimismo, recordó que “De hecho, luego del fuerte ajuste registrado en marzo, cuando los precios aumentaron más de 10%, el mercado ingresó en una etapa de mayor estabilidad”.
Finalmente, el Rosgan estimó que esta tendencia podría mantenerse durante buena parte del segundo semestre. “Es probable que esta situación se prolongue durante buena parte del segundo semestre, favorecida por una mayor disponibilidad estacional de hacienda terminada y, particularmente este año, por una estrategia generalizada de retención de animales para agregar kilos antes de la faena”, concluyó.