En lo profundo de la cordillera, donde la frontera entre Argentina y Chile se funde con el paisaje andino, el complejo volcánico Laguna del Maule ha comenzado a dar señales inquietantes. En julio, más de 11.000 sismos sacudieron su interior, revelando una actividad tectónica inusualmente intensa que ha puesto en alerta a los organismos científicos de ambos países.
El Servicio Geológico Minero Argentino (SEGEMAR) a través de su Observatorio Argentino de Vigilancia Volcánica (OAVV) informó que "se eleva el nivel de alerta técnica para el Complejo Volcánico Laguna del Maule, cambiando a nivel AMARILLO".
Este cambio del nivel de alerta técnica, se basa principalmente en un aumento en los parámetros de actividad sísmica del volcán a lo largo del mes de julio del corriente año. En este periodo, se registraron más de 11.000 eventos de tipo volcano-tectónicos (VT), asociados al fracturamiento de roca al interior del volcán. Este cambio del nivel de alerta técnica, se basa principalmente en un aumento en los parámetros de actividad sísmica del volcán a lo largo del mes de julio del corriente año. En este periodo, se registraron más de 11.000 eventos de tipo volcano-tectónicos (VT), asociados al fracturamiento de roca al interior del volcán.
Los enjambres sísmicos, de tipo volcano-tectónicos (VT), se concentraron principalmente en los sectores Troncoso y Las Nieblas, al suroeste de la laguna, y en el sector este, todos en territorio chileno. Estos movimientos, provocados por el fracturamiento de roca dentro del volcán, coinciden con un aumento significativo en las tasas de deformación del terreno, según los registros de la red de estaciones GNSS.
Las localidades de Mendoza más cercanas
Las localidades argentinas más cercanas, como Las Loicas, Bardas Blancas y Malargüe en Mendoza, y Cochico y Barrancas en Neuquén, se mantienen atentas. Todas se encuentran dentro de un radio de 100 kilómetros del complejo, cuya actividad es monitoreada en coordinación entre el Observatorio Argentino de Vigilancia Volcánica (OAVV), el Observatorio Volcanológico de los Andes del Sur (OVDAS) de Chile, y la Agencia Federal de Emergencias (AFE), bajo el marco del Sistema Nacional para la Gestión Integral del Riesgo (SINAGIR).
Qué significa el alerta amarillo
A pesar del aumento en la actividad interna, los especialistas descartan por ahora la posibilidad de una erupción inminente. Sin embargo, el volcán sigue siendo observado de cerca, como un gigante dormido que comienza a moverse bajo la superficie.
Señaló el organismo que "el nivel de alerta técnica amarilla implica la ocurrencia de cambios en el comportamiento de la actividad del volcán".
En ese sentido, brindaron recomendaciones:
- Se considera zona de afectación aquella próxima al centro de desgasificación pasiva de CO en territorio Chileno, con un radio de 2 km.
- Mantenerse informado sobre la evolución en la actividad del volcán y evitar acercarse a la zona de desgasificación pasiva
- Recibir la información solo de los medios oficiales.
- Se sugiere informarse sobre las medidas de prevención ante amenazas volcánicas a través del Sistema Nacional para la Gestión Integral del Riesgo (SINAGIR) y con las autoridades de protección civil de las localidades cercanas al volcán.
- Revisión de los planes de contingencia de las localidades cercanas.