"Mendoza es Disney", "El mejor gobernador de la historia", rezaban dos de los carteles autocelebratorios con que Alfredo Cornejo posó y después subió a las redes. Fue al cierre de la sexta edición del programa federal de formación Gestión para el Desarrollo, impulsado por el Consejo Federal de Inversiones (CFI) y los gobiernos provinciales. El encuentro, realizado en Goldcenter Eventos, reunió a mandatarios provinciales, referentes académicos y más de un centenar de jóvenes becarios de entre 21 y 35 años.
Lo llamativo de la jornada fue el recibimiento que tuvo el gobernador de Mendoza: un grupo de once jóvenes lo esperó con carteles que lo proclamaban “mejor gobernador de la historia” y “Mendoza es Disney”. La escena, que recordó a un club de fans, fue compartida por el mandatario junto a la subsecretaria de Infraestructura, Marité Badui.
Cornejo compartió el panel con sus pares Rogelio Frigerio (Entre Ríos), Carlos Sadir (Jujuy), Claudio Poggi (San Luis) y Axel Kicillof (Buenos Aires). El debate giró en torno a los desafíos del desarrollo argentino, el rol de la dirigencia y la importancia de la formación para la gestión pública en tiempos de transformaciones globales.
Mensaje a los jóvenes
En su intervención, Cornejo destacó el valor del programa del CFI y el aporte a la formación de nuevas generaciones. Subrayó que los jóvenes llegan mejor preparados y con menos prejuicios que en décadas anteriores, y que este tipo de iniciativas amplían su horizonte al conectarlos con experiencias productivas, académicas y culturales diversas.
El gobernador llamó a “profesionalizar la política”, entendida como servicio público con rigor técnico y ético. “Necesitamos dirigentes que tengan claras las ideas, no chambones que solo buscan poder sin programa ni propuestas”, lanzó.
También alentó a valorar el talento nacional en todos los ámbitos y se dirigió especialmente a los becarios: “Ustedes son ciudadanos especiales, con vocación por temas colectivos y por el bienestar general. Aquí hay futuros gobernadores y, por qué no, futuros presidentes”, afirmó, despertando aplausos.
Optimismo hacia el futuro
Cornejo cerró su discurso con un mensaje de esperanza. Señaló que cada crisis dejó aprendizajes y que Argentina tiene talento y energía para reconstruir consensos de desarrollo si se consolidan marcos institucionales estables. “Las nuevas generaciones pueden concretar esos objetivos comunes y el talento argentino, cuando encuentra condiciones adecuadas, siempre florece”, concluyó.