El Ministerio de Energía y Ambiente de Mendoza dio inicio formal a la temporada de poda con un curso obligatorio que reunió a todos los actores involucrados en el cuidado del arbolado público: municipios, empresas, organizaciones sociales y autoridades del área. La capacitación apuntó a unificar criterios técnicos y legales para garantizar intervenciones responsables y coordinadas en toda la provincia.
La iniciativa se enmarca en la Ley 7874 y fue impulsada tras la primera reunión anual del Consejo de Arbolado Público, organizada por el Departamento de Forestación de la Dirección de Biodiversidad y Ecoparque.
Preocupación por el riego del arbolado
Durante la jornada, se abordaron temas centrales como la distribución del recurso hídrico para el riego de forestales, a cargo del Departamento General de Irrigación, y el estado actual de la chinche del arce, una plaga que afecta a distintas especies urbanas.
Además, profesionales de dos municipios compartieron experiencias piloto de monitoreo y control que podrían aplicarse en el resto del territorio.
Curso obligatorio de poda
El curso, denominado “Poda anual”, reunió a ingenieros agrónomos, forestales, empresas eléctricas como Edemsa y contratistas, quienes recibieron formación técnica y legal. Fue dictado por expertas como Claudia Martínez (Conicet) e Ivana Klimisch (Municipalidad de Guaymallén).
“El objetivo es unificar criterios para conducir correctamente los ejemplares sin afectar los beneficios que aportan al ambiente urbano”, explicó Ignacio Haudet, director de Biodiversidad y Ecoparque. “La poda es un mal necesario, pero debe hacerse con profesionalismo, respetando la integridad de los árboles y su convivencia con otros servicios”, agregó.
Desde la cartera ambiental remarcaron la creciente institucionalización de este espacio de encuentro, que consolida capacidades técnicas, fortalece la gestión ambiental y asegura el cumplimiento de la normativa.