Historias mínimas.

Un viaje con tracción a sangre y memoria: Pedro Lemus, el ciclista que salió de Mendoza para volver a Taltal

Esta es la historia del viaje de Pedro Lemus, un ciclista que unió Mendoza con Chile guiado por su tesón y su corazón.

El Editor Mendoza | ElEditor Mendoza
Por ElEditor Mendoza
1 de febrero de 2026 - 11:07

El sol de la cordillera golpea fuerte, pero Pedro Lemus López de Maturana, conocido por todos como “Perrito”, pedalea con una sonrisa que mezcla cansancio y esperanza. A sus 70 años, decidió que no había edad para los sueños y emprendió una travesía que lo llevaría desde Mendoza, Argentina, hasta Taltal, Chile, su tierra natal.

“Yo nací en Taltal, pero por cosas de la vida me fui a vivir a Argentina. Allá me casé, tuve hijos y nietos, pero nunca dejé de amar mi tierra. Siempre soñé con volver y hacerlo de una forma especial”, confesó en plena ruta.

Nada fue impedimento

La historia comenzó en Mendoza, donde Pedro vive ya hace más de cinco décadas. Allí gestó la idea de unir dos mundos: el de su vida cotidiana en Argentina y el de su memoria afectiva en Chile.

“Nada fue impedimento para pedalear, empezar en Argentina, cruzar la cordillera, recorrer valles del Chile central, comerse las cuestas y la carretera en pleno desierto”, relató con orgullo. La frase resume la magnitud de un desafío que no solo es físico, sino profundamente emocional.

La travesía y sus símbolos

El viaje arrancó el 4 de enero, con una bicicleta cargada con una carpa, comida, agua y herramientas. “He dormido en la carretera, en campings y en casas de personas que me han abierto sus puertas”, contó al diario La Estrella de Antofagasta.

En medio de la travesía, hubo momentos pequeños, historias mínimas, como reza el título de la película, que marcaron a fuego su corazón. Uno de ellos ocurrió cuando una familia lo invitó a compartir una sandía bajo la sombra. “Fue algo muy bonito, muy especial. Pensaba que iba a estar solo, pero no fue así. Me encontré con personas muy buenas, que me dieron su apoyo y su cariño”, relató.

Un ciclista inesperado

Pedro no siempre fue ciclista. “Yo no soy de andar en bicicleta, no era lo mío. Solo lo hacía de vez en cuando, pero me propuse hacerlo. Salí desde Mendoza, Argentina, y recorrí todo. Fue algo que me nació, que lo sentí y que lo hice con el corazón”, explicó. La confesión revela que la hazaña no responde a una pasión deportiva, sino a una necesidad vital: cumplir una promesa hecha hace más de 50 años con sus compañeros del Liceo de Hombres C-21 de Taltal.

La promesa cumplida

Hoy, con más de 1.400 kilómetros recorridos, Pedro está a punto de cumplir ese sueño. “Es una promesa que hice con mis amigos, y que hoy estoy a punto de cumplir. Ha sido una experiencia maravillosa”, aseguró.

Y aunque no haya medallas ni podios, su llegada a Taltal será recibida con abrazos, lágrimas y gratitud. “Don Pedro, sin duda, es un campeón sin medalla, pero con el corazón lleno de amor y gratitud”, escribió el cronista que siguió su historia.

La sangre tira fuerte

En cada pedalada desde Mendoza hacia Chile, Pedro Lemus corroboró eso de que “la sangre tira… y tira fuerte”, como él mismo definió. Su viaje fue más que un recorrido geográfico, fue un regreso a la raíz, un homenaje a la memoria y una lección de que los sueños, cuando se hacen con el corazón, no conocen fronteras ni edades.

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