El partido entre Godoy Cruz y Talleres de Córdoba no puedo terminar debido a la escandalosa agresión que sufrió uno de los jueces de línea en el inicio del segundo tiempo. Dicha acción derivó en la suspensión de la contienda disputada en el estadio Víctor Legrotaglie.
La mencionada agresión sufrida por el asistente Diego Martín de parte de un simpatizante del conjunto mendocino obligó a la interrupción del juego, dejando en manos del Tribunal de Disciplina de la AFA la resolución del caso.
Tras lo sucedido, Godoy Cruz emitió un comunicado oficial en el que manifestó su enérgico repudio ante los hechos de violencia registrados en el estadio.
En el texto, el equipo de calle Balcarce reafirmó su compromiso y que trabajará en conjunto con las autoridades para esclarecer lo ocurrido y evitar que se repita en el futuro.
El comunicado completo de Godoy Cruz
"Desde el Club Deportivo Godoy Cruz Antonio Tomba repudiamos enérgicamente cualquier acto de violencia que atente contra la esencia del fútbol como deporte y espacio de encuentro.
Nuestro compromiso es con el juego limpio, el respeto y la seguridad de todos los protagonistas y asistentes a los eventos deportivos.
Por ello, trabajaremos en conjunto con las autoridades competentes para esclarecer lo sucedido y tomar las medidas necesarias para que hechos como este no vuelvan a repetirse".