La crisis estructural que atraviesa el fútbol de Italia sumó en las últimas horas un nuevo y delicado capítulo. Gianluca Rocchi, actual responsable de la designación de árbitros en la Serie A y la Serie B, quedó bajo investigación judicial por una presunta “participación en fraudes deportivos”.
La causa está en manos de la Fiscalía de Milán, que analiza una serie de episodios ocurridos entre 2024 y 2025. El expediente se inició a partir de la denuncia presentada por el exárbitro Domenico Rocca, quien aseguró que existieron intervenciones indebidas en decisiones arbitrales clave, particularmente en instancias donde debía primar la autonomía técnica del equipo arbitral.
Uno de los hechos centrales bajo investigación ocurrió en marzo de 2024, durante el encuentro entre Udinese y Parma. Según la denuncia, en ese partido se produjo un cambio abrupto de criterio en la evaluación de una jugada por mano dentro del área.
En cuestión de segundos, la acción pasó de no ser considerada infracción a derivar en una recomendación para que el árbitro principal revisara la jugada en el monitor, lo que finalmente terminó en la sanción de un penal.
De acuerdo con lo publicado por el diario deportivo La Gazzetta dello Sport, el expediente incluye material audiovisual relevante. En uno de los videos se observaría al árbitro Paterna girándose hacia la mampara de cristal que separa la sala del VAR en Lissone y consultando si se había sancionado un penal. Instantes después, se produjo el llamado formal para la revisión en campo, lo que refuerza las sospechas sobre posibles interferencias externas en la toma de decisiones.
En su denuncia, Rocca fue aún más explícito al describir lo ocurrido: sostuvo que una persona “se levantó rápidamente de su puesto para golpear repetidamente el cristal de la sala del VAR para llamar la atención”, lo que habría derivado en la comunicación con el árbitro principal para revisar la jugada. Este comportamiento, de confirmarse, constituiría una grave violación de los protocolos establecidos para el uso del VAR.
El otro partido en el ojo de la lupa
Otro de los episodios investigados involucra el partido entre Inter y Verona, disputado en enero de 2024. En ese encuentro se analiza una jugada en la que el defensor Alessandro Bastoni habría cometido un codazo no sancionado previamente a un gol de su equipo. Lo que genera mayor controversia es que, según las reconstrucciones, el asistente de video habría validado el tanto de manera unilateral, sin ofrecer al árbitro principal la posibilidad de revisar la acción en el campo de juego.
Este cúmulo de situaciones se suma a un contexto ya crítico para el fútbol italiano. La reciente eliminación de la selección nacional (la Azzurra) que quedó fuera de la Copa del Mundo por tercera vez consecutiva, desencadenó una ola de renuncias dentro de la Federación Italiana. A esto se añadió un escándalo paralelo vinculado a una red de prostitución VIP que involucraría a futbolistas de la primera división.