Lo sucedido en el partido entre Godoy Cruz y Talleres es tema central en los diferentes portales deportivos, ya sea escritos o televisivos. La agresión de parte de los hinchas del Tomba al línea Diego Martín, generó la suspensión del encuentro y este miércoles se difundió el parte médico del lugar donde fue atendido.
Una vez que Yael Falcón Pérez confirmó que el partido no se seguiría jugando, se dijo que el asistente estaba mareado por el impacto del proyectil arrojado y por esta razón fue trasladado en ambulancia al Hospital Lagomaggiore. En el nosocomio fue atendido y comunicaron que "tras haberse realizado las curaciones pertinentes, el paciente fue dado de alta. Tuvo limpieza en la zona afectada por el proyectil, medicación y no precisó puntos de sutura".
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Lo curioso es que, más allá de lo repudiable de la situación, el parte médico no indica mareos, algo que fue expresado en reiteradas ocasiones. El árbitro central del encuentro, en medio del escándalo, explicó que el duelo no podía continuar ya que iba a permitir que ninguno de ellos "salga lastimado de un evento deportivo. Si nosotros no actuamos y hacemos las cosas que corresponden, va a seguir pasando. Yo sé que no es culpa de los jugadores de Godoy Cruz, ni lo de los jugadores de Talleres".
La reacción del presidente de Godoy Cruz
Alejandro Chapini habló luego de la suspensión del partido y dejó en claro que interrupción del encuentro generó mucho malestar. "Son cosas que no las esperamos, son cosas que aparecen de repente y nos superan. El árbitro nos dijo que no puede bajo ningún aspecto seguir el partido y tiene razón. Nosotros lo único que podemos hacer es pedirle disculpas a la gente", expresó Chapini visiblemente afectado por la situación.