La luna de miel entre la Fórmula 1 y su máximo referente parece haber llegado a su fin. En un cruce de declaraciones que marca un antes y un después en la temporada 2026, Stefano Domenicali, CEO de la máxima, salió a responderle con dureza a Max Verstappen.
El neerlandés, que viene castigando el nuevo reglamento técnico y hasta amagó con el retiro, recibió una lección de "ubicación" por parte del directivo italiano: "Tienen que ser respetuosos con el deporte que les dio todo".
El factor dinero y la "responsabilidad" del ídolo
Domenicali no se guardó nada. En una entrevista con Autosport, el jefe de la F1 reconoció que la voz de un tetracampeón pesa, pero le recordó a Max y al resto de la grilla que la categoría es un ecosistema que los beneficia a todos. “No olviden que lo que hacemos es posible porque tomamos decisiones juntos. Sean respetuosos con un deporte que les dio la oportunidad de ganar mucho dinero”, disparó el italiano, en una frase que retumbó en los boxes de Milton Keynes.
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Para Domenicali, las quejas de Verstappen sobre el "super clipping" (la falta de energía eléctrica en plena recta) y la necesidad de ahorrar combustible (lift-and-coast) son válidas desde lo técnico, pero peligrosas desde lo mediático. El jefe de la F1 advirtió que el peso de las palabras de Max puede ser interpretado de forma errónea por el público, dañando la imagen de un campeonato que, irónicamente, vive un éxito de audiencias sin precedentes.
¿Amenazas de retiro? El "pastito verde" del vecino
Uno de los puntos más picantes de la respuesta de Domenicali fue hacia el interés de Verstappen por otras categorías, como el WEC o los GT3. Con una metáfora muy futbolera, el CEO de la F1 lanzó: “En Italia decimos que la hierba del vecino siempre parece más verde. A veces, cuando cruzás la valla, descubrís que no es así”.
Esta advertencia llega en un momento crítico: los pilotos sienten que los autos 2026 son más lentos y "pesados" de conducir debido a la dependencia híbrida. Sin embargo, desde la cúpula de la categoría insisten en que el rumbo técnico es el correcto para la sostenibilidad del negocio, más allá de la "frustración" momentánea de quienes no están ganando.
El 20 de abril: un día clave para el futuro
La presión de los pilotos surtió efecto a medias. El próximo 20 de abril, los jefes de equipo se reunirán con la FIA para analizar ajustes de emergencia. Se busca:
- Reducir las distancias peligrosas entre autos por las diferencias de velocidad eléctrica.
- Devolver el protagonismo al piloto en la clasificación, permitiendo rodar al máximo sin tantas restricciones de software.
- Corregir la gestión energética para evitar que los autos parezcan "quedarse sin aire" en plena lucha por la posición.
Domenicali cerró su defensa con un llamado al orden: “Los pilotos son la joya de nuestro deporte, pero deben cuidar el ecosistema del que forman parte”. La tensión es evidente: por un lado, un Verstappen que no quiere ser un "ingeniero de software" sobre ruedas; por el otro, una dirigencia que prioriza el espectáculo y la rentabilidad por sobre las sensaciones de manejo.