El mundo de la Fórmula 1 no perdona, y Jack Doohan lo aprendió de la peor manera. Mientras Franco Colapinto celebra su consolidación como piloto titular en Alpine para este 2026, el australiano rompió el silencio desde su nuevo refugio en Haas.
- Confesó que su estadía en la escudería francesa fue un auténtico suplicio
- Sus palabras dejaron al descubierto la crisis interna que vivió el equipo en 2025
El mundo de la Fórmula 1 no perdona, y Jack Doohan lo aprendió de la peor manera. Mientras Franco Colapinto celebra su consolidación como piloto titular en Alpine para este 2026, el australiano rompió el silencio desde su nuevo refugio en Haas.
Sin vueltas, el piloto que fue desplazado por el talento del pibe de Pilar confesó que su estadía en la escudería francesa fue un auténtico suplicio, marcado por un entorno tóxico y una presión que terminó por devorarlo.
Desde el paddock de Baréin, Doohan no ocultó las cicatrices de su salida de Enstone. Aunque intentó mantener la compostura, sus palabras dejaron al descubierto la crisis interna de un equipo que, mientras buscaba desesperadamente resultados, descuidó a su joven promesa. “Seis carreras, como cualquier cosa, son fantásticas en la F1. Las disfruté muchísimo. El entorno y la atmósfera fueron complicados, (pero) aun así“, disparó Jack, dejando entrever que el apoyo que recibió fue, como mínimo, deficiente.
El contraste es inevitable. Mientras Doohan acumulaba accidentes y una racha de malos resultados con el A525, el equipo decidió cortar por lo sano y subir a Colapinto. Lo que para el australiano fue un "aprendizaje por las malas", para el argentino fue la plataforma para demostrar que, incluso en un equipo en llamas, se puede brillar. "Tengo una base más grande desde la que crecer. Y espero que cuando pueda volver a la Fórmula 1, tome todo lo que aprendí por las malas durante ese tiempo y lo ponga en práctica", agregó.
La confesión de Doohan llega en un momento delicado de su carrera. Tras ser reemplazado por Franco a partir de la séptima fecha de la temporada pasada, el australiano intentó reconstruir su imagen fuera de la F1, pero el destino le jugó otra mala pasada. Tres accidentes consecutivos en las pruebas de la Super Fórmula japonesa terminaron de sepultar sus chances de ser titular en cualquier categoría de elite este año.
Hoy, resignado a su rol de piloto de reserva en Haas, Doohan valora detalles que en Alpine parecían utopías: "Es bueno tener un nuevo comienzo; aquí me recibieron con los brazos abiertos", señaló, en lo que muchos leen como un dardo directo a la gestión de Alpine, que prefirió apostar todo al carisma y la velocidad del argentino.
La pregunta queda flotando en el aire del Gran Circo: ¿Realmente el ambiente de Alpine era tan invivible o Doohan simplemente no pudo con la presión que Colapinto sí transformó en puntos? El australiano insiste en que su objetivo es volver a ser titular, pero el antecedente es pesado. Mientras él se queja de la "terminología" y la falta de calidez, Franco Colapinto se ganó el respeto del box a base de podios y una adaptación meteórica.
El 2026 será el juez definitivo. Doohan mirará las carreras desde el box de Haas, esperando una oportunidad que parece lejana, mientras el "misil" de Pilar acelera el auto que el australiano no pudo dominar.