Godoy Cruz logró rescatar un valioso empate 2 a 2 frente a Gremio en la tercera fecha de la Copa Sudamericana. No obstante, el partido estuvo marcado por una jugada que desató una fuerte polémica y encendió la furia de los jugadores e hinchas presentes en el Malvinas Argentinas.
El conflicto se desató a los 79 minutos, cuando el equipo brasileño anotó su segundo gol. La jugada nació de una contra encabezada por Cristian Olivera, quien bajó la pelota en forma ampulosa con la mano antes de iniciar una larga corrida y asistir a su compañero Alexander Aravena.
Finalmente, este último definió con clase, picándola por encima del arquero Petroli para poner una vez más en ventaja a la visita, dejando el resultado 2 a 1 en favor de la visita.
Sin embargo, la acción generó inmediatas y enérgicas protestas por parte de los jugadores dirigidos por Esteban Solari, quienes reclamaron la clara infracción de mano de Olivera.
Pese a los reclamos, ni el árbitro chileno Francisco Gilabert ni el VAR consideraron revisar ese aspecto de la jugada. Según se pudo observar, únicamente se enfocaron en determinar si Aravena estaba en posición adelantada, ignorando por completo la mano que desató el reclamo.
El Tomba, líder del grupo
Pese a la polémica jugada que pasó desaparcibida por los jueces, Godoy Cruz sigue en lo más alto del Grupo D de la Copa Sudamericana. El elenco mendocino alcanzó las siete unidades al igual que Gremio, pero la diferencia de gol a favor del Expreso, lo deja en lo más alto.