Para mantenerse en la élite del fútbol mundial durante casi dos décadas, Lionel Messi no solo confió en su talento natural que lo llevó a lo más alto, sino que también realizó profundos cambios en su estilo de vida como en los alimentos.
El futbolista del Inter Miami, Lionel Messi, resignó hace un tiempo largo una comida de su dieta personal para rendir en la elite del fútbol.
Para mantenerse en la élite del fútbol mundial durante casi dos décadas, Lionel Messi no solo confió en su talento natural que lo llevó a lo más alto, sino que también realizó profundos cambios en su estilo de vida como en los alimentos.
Uno de los más significativos fue la transformación de su alimentación, guiada por el médico italiano Giuliano Poser, quien reveló el ingrediente clave que el capitán argentino debió eliminar de su dieta: el azúcar.
"El azúcar es lo peor para los músculos", explicó Poser en una entrevista con el diario Mundo Deportivo. Según el especialista, el astro rosarino optó por alejarse de este producto debido a sus efectos negativos en el rendimiento físico.
La decisión dio frutos rápidamente: en poco tiempo, el hoy hombre del Inter Miami bajó casi cuatro kilos y ganó en resistencia, agilidad y masa muscular magra, mejorando notablemente su capacidad para competir al más alto nivel.
Además del azúcar, Poser también señaló a las harinas refinadas como un problema a evitar. "Hoy en día es muy difícil encontrar un grano de trigo sano, sin contaminar", advirtió el médico. Por el contrario, hay otros alimentos que sí fueron permitidos (aunque en dosis moderadas) como la sal, que según el especialista "la necesitan los músculos y el cuerpo en general".
Respecto a la carne, un alimento emblemático en la dieta argentina, Poser recomendó reducir considerablemente su consumo. “Se puede comer, pero muchísimo menos de lo que habitualmente comen los argentinos y uruguayos, porque es un alimento difícil de digerir para el organismo”, puntualizó.