El ministro de Economía, Luis Caputo, analizó las posibles repercusiones del conflicto en Medio Oriente sobre la economía argentina y global. En una entrevista con El Cronista, advirtió que se trata de “un shock externo fuerte” que ya impacta en la apertura de los mercados y que, inevitablemente, traerá consecuencias. Frente a ese escenario, sostuvo que “el mejor escudo es tener la macroeconomía ordenada”. El ministro tuvo un curioso tono celebratorio de la guerra por el alineamiento de Javier Milei con Estados Unidos y el impacto que pueda tener para las empresas que comandan Vaca Muerta.
Celebración del ataque a Irán
La conversación derivó hacia la política internacional. Caputo respaldó la decisión presidencial de alinearse con Estados Unidos e Israel desde el inicio del conflicto: “Me alegro de la decisión presidencial de estar alineado desde el minuto uno con EE.UU. e Israel”, afirmó.
“De lo que más me alegro es de la decisión del Presidente de estar alineado geopolíticamente del lado del grupo correcto, del lado adecuado. ¿Imaginate si estuviera el kirchnerismo, estaría alineado con Venezuela e Irán? -le preguntó a su interlocutor-. Entonces, esto fue otro acierto más del Presidente. Sus aliados son Estados Unidos e Israel”.
Rl impacto en Vaca Muerta y un shock interno fuerte
No obstante, el titular del Palacio de Hacienda evaluó que el conflicto en medio oriente “es un shock externo fuerte y es difícil saber cuánto puede durar”, y reconoció que su impacto “está afectando la apertura de los mercados y va a tener sus consecuencias”.
Luego remarcó que “la parte buena (del conflicto) es que está afectando una de las industrias que nosotros más estamos desarrollando como país”, la petrolera. Mencionó la producción de YPF y la explotación de gas no convencional en el yacimiento de Vaca Muerta, en Neuquén.
Obsesión por los dólares de los ahorristas
Más allá del frente externo, el ministro insistió en la necesidad de reformas estructurales para reducir la dependencia de Wall Street. Planteó que el desarrollo del mercado de capitales local es clave para canalizar los ahorros de los argentinos hacia créditos, hipotecas y obras de infraestructura. Según sus cálculos, los dólares guardados fuera del sistema triplican los depósitos en pesos dentro de los bancos, un potencial que —si se formaliza— podría convertirse en motor de inversión y crecimiento.
“Apuntamos a reducir la dependencia de wall street y a desarrollar nuestro mercado de capitales propio. La base la tenemos en los colchones, en los ahorros que están en las casas perdiendo intereses, en vez de ayudar” a los bancos.
“Que la gente se saque el temor del kirchnerismo y vuelque esos ahorros, de manera que los bancos puedan desarrollar fondos que financien” actividades, cerró.