Con el agro en emergencia, el gobierno y los empresarios lanzan el Consejo Estratégico Olivícola
-Participan el gobierno, entidades empresarias, institutos del agro y la universidad.
-"Se abordarán las necesidades de cada eslabón de la cadena", dijeron.
PorElEditor Mendoza
22 de marzo de 2026 - 18:22
Compartí esta nota:
Con el agro mendocino golpeado por la crisis ponen en marcha un consejo olivícola.
Mientras el Gobierno, la academia y los dirigentes empresarios celebran con firmas y fotos protocolares la creación de un nuevo espacio de diálogo, en las fincas con olivos reina el escepticismo. La encrucijada: la creación de un ámbito para impulsar políticas mientras y la urgencia de respuestas de una agroindustria acorralada por los costos, la sequía y el avance inmobiliario.
En lo que parece ser un nuevo capítulo del extenso manual de buenas intenciones gubernamentales, la actividad olivícola en Mendoza suma una nueva mesa de reuniones. En un acto protocolar que desbordó de un optimismo institucional poco frecuente en las fincas, autoridades del Ministerio de Producción, junto a representantes de la Cámara de Comercio Exterior de Cuyo (CCE Cuyo), la Asociación Olivícola de Mendoza (Asolmen), el Ente de Turismo (Emetur), ProMendoza, la Bolsa de Comercio de Mendoza, la Universidad Nacional de Cuyo (UNCuyo), el INTA y el INTI, estamparon sus firmas en un acta compromiso. Anunciaron la creación del Consejo Estratégico Olivícola.
La postal de rigor reunió a funcionarios y dirigentes de peso, pero dejó flotando en el aire una pregunta insoslayable para el productor real; ese que lidia a diario con los altos costos laborales, la perenne crisis hídrica y la pérdida de tierras fértiles frente al avance indiscriminado de los desarrollos inmobiliarios: ¿Es esto el preludio de soluciones tangibles o apenas otra foto política vacía de contenido práctico?
Otro clúster, esta vez en el agro
El titular del Ministerio de Producción, Rodolfo Vargas Arizu, fue el encargado de esgrimir los argumentos oficiales. Según el ministro, este Consejo será un "espacio de trabajo" cuyo fin último y supremo será la conformación del largamente anhelado Clúster Olivícola Mendoza.
consejo olivicola 1
“Se abordarán las necesidades de cada eslabón de la cadena productiva”, prometió, haciendo hincapié en la necesidad de un “diagnóstico profundo de la competitividad actual”. Resulta francamente llamativo que, a esta altura de la historia económica de Mendoza, el Estado aún sienta la necesidad de "diagnosticar" una pérdida de rentabilidad que los productores vienen denunciando a gritos desde hace más de una década.
Desde el sector empresarial, Mario Bustos Carra, gerente general de la CCE Cuyo, intentó dotar de peso histórico al encuentro. Afirmó que el pacto "trasciende la mera firma" y celebró "la unión en el esfuerzo" para rescatar a la que otrora supo ser la majestuosa segunda actividad económica de la provincia. Sin embargo, su propio sincericidio al admitir que aún "falta trabajar en los detalles" desnuda una realidad innegable de la política: se anuncian clústeres, consejos y alianzas antes de contar con planes de acción presupuestados y concretos.
La academia también tuvo su vocera. Esther Sánchez, rectora de la UNCuyo, aplaudió el espacio para "construir estrategias de manera colectiva" y actualizar el "plan estratégico". La retórica universitaria, aunque indudablemente valiosa en el plano del análisis teórico, a menudo choca de frente con la urgencia del sector primario. Los productores necesitan alivio fiscal, financiamiento y rentabilidad hoy, no en el largo plazo de la proyección académica.
Salir del abandono
En una línea dolorosamente sincera, Cecilia Fernández, representante de Asolmen, admitió que la idea es "concretamente, organizar al sector" y generar una "línea base". Que la olivicultura mendocina deba partir recién ahora de una línea base para organizarse habla a las claras de la fragmentación, el abandono y los severos retrocesos sufridos durante gestiones anteriores.
Quizás el giro analítico más peculiar del anuncio vino de la mano de Marcelo Reynoso, director de Desarrollo Turístico e Innovación del Emetur. El funcionario defendió la pureza del aceite de oliva (AOVE) y propuso al turismo como un "pilar que puede sostener a pequeñas producciones". Si bien el oleoturismo es una herramienta complementaria válida, resulta ingenuo (y hasta esquivo) pretender que recorridos turísticos y degustaciones salven a una agroindustria que sufre de asfixia impositiva y severa falta de escala.
"Momento de organizarse"
Finalmente, Patricia Giménez, titular de ProMendoza, elevó la apuesta hacia el complejo mercado internacional, recordando que el aceite de oliva es un commodity y que la mira debe estar puesta en el siempre postergado acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea. "Este es el momento de organizarse", sentenció. La pregunta que subyace es cómo un sector que recién busca su "línea base" podrá competir contra los gigantes europeos hiper subsidiados.
La historia institucional provincial está tristemente pavimentada con actas de intención y mesas de diálogo que rara vez logran alterar la curva del declive productivo. Quedará por verse si este Consejo Estratégico Olivícola logra romper esa inercia burocrática o si terminará siendo recordado como otra solemne reunión donde se redactaron pomposos comunicados mientras los olivares mendocinos seguían siendo talados para construir barrios privados.