El consumo en Mendoza muestra señales de recuperación
El centro de la ciudad en foco
El centro de la ciudad en foco
El consumo en Mendoza muestra señales de recuperación
El consumo en Mendoza muestra señales de recuperación
Aunque algunos indicadores comienzan a mostrar una leve recuperación del consumo en Mendoza, la reactivación dista de ser homogénea. Empresarios de distintos sectores coinciden en que el movimiento mejoró respecto de los meses más complicados, aunque advierten que la recuperación todavía es parcial y no alcanza a toda la economía.
El escenario refleja un cambio en el comportamiento de los consumidores, en consecuencia las compras son más planificadas, el financiamiento gana protagonismo y las promociones se convirtieron en un factor determinante para concretar ventas. Al mismo tiempo, los hogares destinan una mayor proporción de sus ingresos al pago de servicios, lo que reduce el margen para el consumo de otros bienes.
Entre los rubros que muestran un mejor desempeño aparecen aquellos vinculados a productos durables y a determinadas categorías de consumo masivo, impulsados por una mayor oferta de cuotas y descuentos. Sin embargo, el comercio minorista tradicional continúa atravesando un escenario complejo, con ventas que aún no logran recuperar los niveles esperados y comerciantes que mantienen la cautela de cara al segundo semestre.

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La situación también alcanza a sectores como la gastronomía, el turismo, la construcción y parte del agro, donde si bien existen señales de estabilización, las inversiones y las decisiones de compra siguen siendo medidas. La incertidumbre lleva tanto a consumidores como a empresas a priorizar gastos esenciales y postergar consumos considerados prescindibles.
En ese contexto, especialistas sostienen que el consumo atraviesa un nuevo paradigma. La desaceleración de la inflación y cierta estabilidad macroeconómica todavía no se traducen en una recuperación generalizada del poder de compra. Por el contrario, la mejora aparece de manera desigual entre sectores sociales y actividades económicas, configurando un escenario en el que algunos rubros comienzan a despegar mientras otros continúan afectados por la retracción de la demanda.