El mercado financiero registró este lunes un movimiento inusual en las tasas de interés en pesos. Sobre el cierre de la rueda, la tasa correspondiente a las operaciones a un día mostró un salto abrupto y llegó a ubicarse en torno al 140% nominal anual, un nivel extremadamente elevado para este tipo de instrumentos de muy corto plazo.
Durante la mayor parte de la jornada, el costo del dinero se mantuvo dentro de parámetros normales. Sin embargo, en las últimas operaciones se produjo una suba violenta, que llevó a que la tasa registrara un aumento diario superior al 670%, un comportamiento que dejó en evidencia un desbalance puntual entre oferta y demanda de pesos.
Las consecuencias que podría tener el salto de las tasas
De esta forma, este tipo de picos no suele responder a decisiones de política monetaria ni a cambios estructurales en el esquema financiero, sino a episodios transitorios de falta de liquidez.
Entre los factores que suelen generar estas tensiones se destacan los cierres de mes, el cumplimiento de obligaciones impositivas, los vencimientos de instrumentos financieros y determinadas exigencias regulatorias que reducen momentáneamente la disponibilidad de fondos.
En ese contexto, cuando un número elevado de entidades necesita pesos en forma inmediata y la oferta es limitada, las tasas de interés reaccionan de manera abrupta, incluso por lapsos muy cortos. Por ese motivo, el salto registrado en la tasa a un día no implica necesariamente una tendencia sostenida en el tiempo, aunque sí funciona como un indicador de estrés en el mercado monetario.