Mientras bajaba la inflación, a los mendocinos se les encareció por las nubes mantener la misma vida
- Los servicios básicos y la vivienda subieron más del doble que la inflación en 2 años.
- Los datos de la DEIE de noviembre contra el 2023 son esclarecedores.
PorJavier Polvani
22 de diciembre de 2025 - 20:42
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Las boletas de los servicios duplicaron los aumentos de la inflación.
La economía del Gran Mendoza ha transitado, en el último bienio, un camino de profundas distorsiones de precios relativos que reconfiguraron el mapa del gasto familiar. Se produjo desde 2023 un reacomodamiento desequilibrado de los precios. Los servicios aumentaron más del doble que la inflación general.
Según los datos oficiales de la Dirección de Estadísticas e Investigaciones Económicas (DEIE), la comparación entre noviembre de 2023 y noviembre de 2025 revela una desaceleración nominal drástica: del vertiginoso 13,9% mensual que marcaba el termómetro hace dos años, se ha pasado a un más calmo 2,7%. Sin embargo, bajo esta superficie de aparente estabilidad, se esconde una erosión selectiva del poder adquisitivo.
El axioma de que los ingresos evolucionan en sintonía con el IPC General —que acumuló un alza del 228,4% en el período— oculta una trampa matemática para el bolsillo del mendocino. Cuando el Nivel General de precios se convierte en el techo de las paritarias, cualquier rubro que supere ese promedio se transforma en un "ladrón" de ingresos reales.
El dato más alarmante de la serie histórica se encuentra en el capítulo de Vivienda y servicios básicos. En noviembre de 2023, este rubro tenía un valor de índice de 12.020,8 y una incidencia mínima de apenas 0,5% en el índice mensual. Dos años después, el panorama es radicalmente opuesto: el índice escaló a 64.640,9, lo que representa un aumento del 437,7%, casi el doble de la inflación general.
Brecha en la evolución del índice de precios sectorial con el IPC
Este fenómeno implica que el costo de mantener un hogar ha crecido de forma desproporcionada respecto a los salarios. Hoy, la incidencia de este rubro en la inflación mensual se ha vuelto crítica, obligando a las familias a resignar consumo en otras áreas para cubrir servicios públicos esenciales que ya no cuentan con el colchón de los subsidios de antaño.
El factor alimentos y la nueva dieta del gasto
En noviembre de 2023, los Alimentos y bebidas eran el gran motor de la crisis, con una variación mensual del 15,5% y una incidencia de 6,4% en el nivel general. Para noviembre de 2025, la suba mensual del sector se moderó al 2,5%, con una incidencia de 1%.
Aunque el rubro alimentos acumuló un 219,5% —quedando técnicamente por debajo del IPC General—, su impacto sigue siendo el más alto en la composición del índice total. Para el trabajador promedio, que el rubro alimentos haya "perdido" contra la inflación general por escasos 9 puntos porcentuales no compensa el impacto de otros sectores.
El rubro Otros bienes y servicios, por ejemplo, creció un 315,7%, convirtiéndose en otro factor de presión sobre el ingreso remanente.
Moderación en los bienes no escenciales
La contracara de este proceso es el rezago de los bienes no esenciales. La Indumentaria, que en 2023 subía al 11,3% mensual, hoy apenas registra un 1,2% de incremento. Al haber crecido solo un 157% en dos años, el sector textil se ha abaratado en términos relativos, pero no por eficiencia, sino por la incapacidad del consumidor de convalidar nuevos precios tras pagar las facturas de servicios y el transporte.
Número índice por capítulo del IPC
Este último rubro, Transporte y comunicaciones, también superó al promedio con un alza del 284,8%, impulsado por la readecuación de tarifas de colectivos y combustibles.
En definitiva, la Mendoza de 2025 muestra una economía donde el salario, aunque haya empatado nominalmente con el IPC, ha sido capturado por los servicios y el transporte. El mendocino gasta hoy mucho más para vivir en el mismo lugar y moverse por la misma ciudad, dejando en el camino el consumo de bienes y el esparcimiento, este último el único rubro que registró deflación (-0,4%) en el último informe de la DEIE.