Un nuevo informe del Observatorio de la Deuda Social de la UCA reveló que la pobreza infantil en Argentina descendió al 52,8 % hacia fines de 2024. Si bien la baja de 15 puntos respecto al primer semestre marca un alivio, los especialistas alertan que sin mejoras estructurales en empleo e ingresos familiares, el escenario podría estancarse o empeorar.
Leve mejora de la pobreza infantil en Argentina
El estudio de la Universidad Católica Argentina (UCA) reveló que el 67,3 % de los niños y adolescentes del país vivían en situación de pobreza durante el primer semestre de 2024. Sin embargo, hacia fin de ese año, el índice retrocedió a 52,8 %, gracias a tres factores principales: la baja de la inflación, la estabilidad del dólar y el incremento de políticas como la Asignación Universal por Hijo (AUH) y la Tarjeta Alimentar.
A pesar de esta recuperación parcial, la pobreza infantil sigue siendo 20 puntos más alta que la de los adultos (que se ubica en 32,8 %). Además, persisten fuertes desigualdades regionales: mientras que en la Ciudad de Buenos Aires el índice bajó al 27,1 %, en Concordia (Entre Ríos) escaló al 75 %, convirtiéndose en el distrito más afectado del país.
La advertencia de la UCA: sin empleo de calidad, no habrá mejora sostenible
Desde el equipo de investigación, liderado por Ianina Tuñón y Valentina González Sisto, advierten que las mejoras actuales son frágiles y no bastarán por sí solas para lograr un cambio estructural. “La tendencia positiva podría mantenerse con menor inflación y actualización de la AUH, pero no alcanzará para bajar del 38-40 % sin un cambio en el mercado laboral informal”, explicó Tuñón.
En particular, señalaron que las regiones más rezagadas son aquellas del Norte y Noreste argentino, donde la pobreza infantil incluso aumentó durante 2024. Entre los casos más alarmantes se encuentran Formosa, que trepó del puesto 25 al 8 en el ranking nacional, y La Rioja, que pasó del 17 al 5. En cambio, áreas como el AMBA, la Patagonia y algunas ciudades del Centro del país mostraron mejoras sostenidas que ayudaron a mejorar el promedio nacional.
El desafío: reducir las brechas regionales y estructurales
El informe de la UCA plantea que Argentina sigue siendo un país profundamente desigual en términos de bienestar infantil. La pobreza afecta de manera más intensa a los menores y se manifiesta de forma crónica en regiones con menor infraestructura y empleo informal.
Si bien las transferencias sociales ayudaron a paliar el impacto de la crisis, el estudio concluye que para lograr una baja duradera será clave generar empleo genuino, mejorar salarios reales y garantizar condiciones laborales dignas para los adultos responsables del cuidado de los niños.