Casa y comida en alza.

Se recalentó el costo de vida: ¿Cuánto hay que ganar para no ser pobre en Mendoza?

El costo de vida para no vivir en la pobreza se encareció por encima del Índice de Precios al Consumidor en octubre. La brecha que suma pobres.

El Editor Mendoza | Javier Polvani
Por Javier Polvani
12 de noviembre de 2025 - 21:11

El costo de los bienes y servicios mínimos para no ser pobre en Mendoza se encareció por encima de la inflación en octubre. El costo de vida para los pobres e indigentes subió más que el índice general de los precios en la provincia.

Una familia con dos hijos necesita casi 1,1 millón de pesos para no ser pobre. MIentras tanto, una familia del mismo tamaño requiere ingresos por casi 450 mil pesos para no vivir en la indigencia.

El último informe de la Dirección de Estadísticas e Investigaciones Económicas (DEIE) confirmó que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) del Gran Mendoza registró en octubre de 2025 un incremento del 2,4% respecto al mes anterior. Con este dato, la inflación acumulada en lo que va del año asciende al 23%, mientras que la variación interanual se ubica en el 28,8%.

A primera vista, los números parecen moderados. Desde julio, las subas mensuales se mantienen en torno al 2%, lejos de los saltos de tres cifras que marcaron el 2024. Sin embargo, debajo de esa calma aparente, el costo de vivir en Mendoza sigue escalando. La evolución de la Canasta Básica Alimentaria (CBA) y la Canasta Básica Total (CBT) para una familia tipo 2 —dos adultos y dos niños— muestra que la inflación cotidiana se siente más en la mesa y en el hogar que en el índice general.

La CBA marca la línea de la indigencia, mientras la CBT indica la línea de la pobreza.

Costo de vida, en ascenso

En octubre, la CBA para una familia tipo 2 alcanzó los $447.864, lo que implica un aumento del 2,7% respecto a septiembre. En el mismo mes, la CBT llegó a $1.092.788, también con una suba del 2,7%. Ambas variaciones superaron al IPC general (2,4%), confirmando que los alimentos y los servicios básicos presionan más que el promedio de precios.

El acumulado anual de la CBA ronda el 24,3%, prácticamente calcando la inflación oficial, mientras que la CBT se ubica en torno al 21,3%. La diferencia refleja que los bienes no alimentarios —vestimenta, transporte, educación, salud— tuvieron una evolución algo más moderada. Pero octubre encendió las alarmas: la CBT igualó la suba de la CBA, señal de que los servicios también empiezan a empujar el costo de vida.

Alimentos disparados en el primer trimestre: el inicio de 2025 fue especialmente duro en la mesa de los mendocinos. La CBA saltó un 6,6% en febrero y un 6,7% en marzo, muy por encima del IPC mensual, que rondaba entre 2,5% y 3,1%. En esos meses, la inflación alimentaria duplicó la general, mostrando que el precio de los productos básicos se disparaba mientras el índice general se mantenía más contenido.

Supermercado - Precios - Inflacion - Economia - Consumo (4)

Segundo trimestre, un respiro parcial: entre abril y junio, la CBA se estabilizó e incluso retrocedió levemente (-0,2% en mayo y -0,3% en junio), mientras el IPC seguía subiendo. Este alivio transitorio en alimentos fue compensado por aumentos en capítulos como vivienda y educación, que sostuvieron la inflación general.

Tercer trimestre, la presión regresa: en julio, la CBA retomó el crecimiento con un 3,1%, seguida por subas más moderadas en agosto (0,9%) y septiembre (1,3%). El IPC acompañó con variaciones similares, mostrando que la inflación se mantenía estable pero persistente.

Octubre: el costo de vida se recalienta

El último dato marca un repunte: tanto la CBA como la CBT subieron 2,7%, superando al IPC general. Esto significa que el costo de la alimentación y de sostener un hogar se encarece más rápido que el promedio de precios. Para una familia tipo 2, cubrir necesidades básicas ya supera el millón de pesos mensuales, un umbral que refleja la tensión entre ingresos y gastos.

La inflación interanual bajó del 75% en enero al 28,8% en octubre, una desaceleración notable. Pero la realidad cotidiana muestra otra cara: los alimentos y la vivienda siguen creciendo por encima del promedio, erosionando el poder adquisitivo. El índice general transmite calma estadística, pero el costo de vivir en Mendoza sigue siendo un desafío diario.

Nueva base de medición

La DEIE informó que se encuentra en proceso de actualización del año base del IPC, utilizando los datos de la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo) 2017/18. El objetivo es modernizar la canasta de consumo y reflejar con mayor precisión los hábitos actuales.

Mientras tanto, los mendocinos siguen haciendo cuentas. Porque aunque la inflación general se modere, el costo de vivir —literalmente— no da respiro.

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