SLB: quién es la gigante que no irá a las Malvinas
SLB, antes Schlumberger, no participará en proyectos petroleros en Malvinas
SLB, antes Schlumberger, no participará en proyectos petroleros en Malvinas
SLB: quién es la gigante que no irá a las Malvinas
Cuando se habla de SLB, no se trata de una petrolera que extrae directamente el petróleo de un yacimiento. La empresa es una de las grandes proveedoras de tecnología, equipos y servicios que hacen posible buena parte de las operaciones de la industria hidrocarburífera.
La compañía, conocida durante décadas como Schlumberger, confirmó que no participará en proyectos de hidrocarburos en las Islas Malvinas ni en los espacios marítimos circundantes. La decisión se conoció después de la entrada en vigencia del Decreto 868/2026, impulsado por el Gobierno de Javier Milei.
El anuncio tiene una particularidad que ayuda a entender su importancia: SLB tiene negocios en la Argentina y trabaja con empresas vinculadas con Vaca Muerta, pero al mismo tiempo dejó expresamente afuera cualquier licitación relacionada con proyectos petroleros en Malvinas.
SLB nació en Francia en 1926, por iniciativa de los hermanos Conrad y Marcel Schlumberger. La compañía amplió su actividad hasta convertirse en un proveedor integral de servicios para la industria energética. En 2022 adoptó el nombre SLB, en reemplazo de Schlumberger, y actualmente tiene presencia en más de 100 países.
Su negocio abarca distintas etapas de la actividad petrolera: perforación, evaluación de reservorios, completación de pozos, producción y estimulación, además de equipos submarinos y herramientas digitales utilizadas en operaciones energéticas.
En términos sencillos, SLB trabaja detrás de las empresas que extraen petróleo y gas. Una compañía que desarrolla un yacimiento puede necesitar sus servicios para perforar un pozo, analizarlo, completar la obra y mejorar la extracción.
Por eso, la diferencia entre SLB y una petrolera productora resulta importante para entender su decisión sobre Malvinas. La empresa no es la operadora de un yacimiento allí, sino un proveedor tecnológico y de servicios que podría intervenir en distintas etapas de un proyecto.
La decisión de SLB está directamente vinculada con el nuevo marco establecido por el Gobierno argentino. El Decreto 868/2026 modificó el esquema de aplicación de la Ley 26.659 y amplió el alcance de las medidas contra quienes participen en actividades hidrocarburíferas en las zonas marítimas vinculadas con Las Malvinas sin autorización Argentina.
La normativa no apunta solamente a las empresas que exploran o extraen petróleo. También puede alcanzar a accionistas y proveedores de servicios que intervengan en esas operaciones, un punto especialmente relevante para una compañía como SLB.
Por eso, la empresa dejó establecido que no participa ni tiene previsto participar en procesos de licitación destinados a prestar servicios para proyectos hidrocarburíferos en Malvinas. La firma también señaló que su decisión responde a su compromiso con el cumplimiento de las normas vigentes.
La empresa, además, no está actualmente vinculada con Sea Lion, el principal proyecto petrolero que avanza frente a las costas de las islas. Ese desarrollo está a cargo de la israelí Navitas Petroleum y la británica Rockhopper Exploration.
La decisión adquiere otra dimensión cuando se observa qué lugar ocupa SLB en la industria argentina. La compañía mantiene actividad en el país y presta servicios a empresas relacionadas con el desarrollo de Vaca Muerta, uno de los principales polos hidrocarburíferos de la Argentina.
Sus tareas en la formación neuquina incluyen servicios vinculados con perforación, completación, estimulación y producción, además de otras soluciones tecnológicas e infraestructura para operaciones no convencionales.
La relación con Vaca Muerta también se profundizó en marzo de 2026, cuando SLB e YPF anunciaron un acuerdo para incorporar a la compañía al Instituto Vaca Muerta. El objetivo es trabajar en la capacitación y formación de trabajadores para operaciones no convencionales, además de cooperar en materia de tecnología y desarrollo de talento.
La empresa también mantiene vínculos comerciales con otras firmas del sector energético argentino. Entre ellas aparece Vista Energy, con la que amplió trabajos relacionados con operaciones no convencionales.
Así, la decisión sobre Malvinas no supone un retiro de SLB de la Argentina. Por el contrario, la compañía mantiene su actividad en el país y en Vaca Muerta, mientras establece una frontera clara respecto de los proyectos hidrocarburíferos desarrollados en las islas y sus áreas marítimas.