El máximo exponente del ilusionismo en Argentina presentará un espectáculo único que combina magia, mentalismo e historias que cruzan fronteras. Después de recorrer el mundo con sus ilusiones, Adrián Lacroix trae Nomad a Mendoza: la cita será en el Teatro Selectro (Capitán De Fragata Moyano 102, Ciudad), este viernes 5 de septiembre a las 21 horas.
Con una propuesta innovadora que conecta el pasado, el presente y predice el futuro, Nomad es una experiencia de asombro en estado puro. A través de rutinas sorprendentes y momentos de interacción con el público, Lacroix invita a dejarse llevar por un viaje que borra los límites entre lo real y lo imposible.
Las entradas se pueden conseguir en EntradaWeb, con precios que van desde los $35.000 a los $45.000.
De ver magia en la tele a hacerla realidad en los escenarios
En charla con ElEditor, el ilusionista comentó que su pasión comenzó cuando era muy chico: "Yo tenía ocho años cuando empecé. Habrá sido por el 92. Vi a Copperfield en la tele y quedé encantado. Yo recuerdo de chico que me decían que las cosas tienen que ser de una u otra forma, y la magia un poco desafía eso. Es mostrar que hay una realidad alternativa que parece imposible, pero quizás no lo es en el fondo".
Durante la pandemia, Lacroix fue pionero en llevar su talento a plataformas virtuales: creó un espectáculo pensado para Zoom en el que las ilusiones ocurrían en la casa del espectador, sin contacto físico.
Su talento traspasó fronteras y dejó huella en figuras de enorme prestigio. Ha sorprendido a Penn & Teller, David Blaine, Dave Chappelle, Darren Aronofsky e incluso su propia inspiración, David Copperfield, quién lo invitó a recorrer su museo privado en Las Vegas (un honor reservado a muy pocos).
Adrián Lacroix (foto press 3)
Qué pueden esperar los mendocinos del show
Su estilo -preciso, psicológico, elegante- contrasta con el tono humorístico o efectista de la magia tradicional, y genera una experiencia que incomoda por su verosimilitud y permanece en la memoria del espectador.
"El público participa de forma activa desde el minuto uno. En cada efecto hay un espectador que sube al escenario o más, e incluso en algunos momentos participa todo el público desde sus lugares", comentó sobre el show.
Al ser consultado sobre por qué escogió Mendoza como una plaza para explotar este tipo de arte, el ilusionista respondió con una reflexión: "La magia no es algo que la gente vea en su vida. De hecho, si uno analiza el porcentaje, las personas no ven un mago en vivo".