Animate a cruzar el laberinto de la Masacre en la Mansión del Terror
- Llega a Mendoza una de las propuestas de terror más extremas e inmersivas del año: un laberinto que desafía los límites entre la ficción y la realidad.
PorElEditor Mendoza
6 de enero de 2026 - 21:00
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“Masacre en la Mansión del Terror: El Laberinto” es una experiencia de terror inmersiva que rompe los límites entre la ficción y la realidad. Se trata de un recorrido extremo que transforma al público en protagonista, invitándolo a atravesar una mansión maldita donde el miedo es constante, los espacios cambian y nada es lo que parece.
La experiencia se desarrolla en Planta Uno (Ceretti 244, Godoy Cruz). Las entradas generales tienen un valor de $10.000, se adquieren en boletería (en efectivo) y de forma anticipada a través de Linke-arte.com. Los menores de hasta 12 años ingresan sin cargo, siempre que estén acompañados por un adulto que abone su entrada.
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Una experiencia sensorial que desafía los límites del terror
La mansión, escenario de una masacre ocurrida años atrás, vuelve a abrir sus puertas luego de haber permanecido cerrada y sellada para ocultar lo sucedido aquella noche. Al ingresar, el público se sumerge en un recorrido donde el miedo es constante: paredes marcadas por el pasado, sonidos inquietantes, pasillos interminables y una atmósfera opresiva que no da respiro. Los espíritus de quienes habitaron la casa siguen allí… y no están dispuestos a dejarte ir.
No se trata de una casa del terror tradicional. Es un laberinto vivo, en permanente transformación. Puertas que desaparecen, pasillos que se cierran, habitaciones que cambian y una oscuridad que no acompaña: persigue. Cada recorrido es distinto y ninguna experiencia se repite.
¿Vas a escapar… o vas a quedar atrapado para siempre en la Mansión?
Además, criaturas surgidas de la masacre original acechan cada rincón.No se sabe cuántas son ni desde dónde aparecerán. El visitante ingresa a su territorio y se convierte en parte de la historia. Aquí no hay espectadores pasivos: todos forman parte del juego