Los precios internacionales del petróleo se desploman hasta un 16% este miércoles mientras los mercados globales reaccionan con euforia. El alivio llega tras el alto el fuego acordado entre Estados Unidos e Irán, pacto que garantiza la reapertura del estrecho de Ormuz y aleja, al menos temporalmente, el fantasma de una crisis energética total.
La cotización del barril Brent, principal referencia para el mercado europeo, registró una caída estrepitosa del 15,9%, situándose cerca de los 94 dólares. En sintonía, el crudo West Texas Intermediate (WTI) cedió un 13,8% para rondar los 95 dólares. Esta corrección masiva revierte las alzas de principios de semana, cuando la incertidumbre bélica había empujado los valores hacia los 110 dólares por barril.
El sector energético no solo vio descensos en el crudo; el gas europeo también experimentó una notable desaceleración. El contrato de futuros TTF holandés cayó un 14%, alcanzando los 45 euros por megavatio hora. Esta distensión de precios responde directamente al anuncio del presidente Donald Trump sobre la suspensión de bombardeos por dos semanas, una tregua que permite restablecer el flujo logístico en una de las rutas marítimas más críticas del planeta.
Los mercados financieros tras la tregua entre Trump e Irán
La tregua en Medio Oriente disparó una recuperación inmediata en las bolsas de todo el mundo. En Europa, el índice Euro Stoxx 50 trepó casi un 5%, mientras que plazas como Madrid, París y Fráncfort registraron subas superiores al 3,5%. Los inversores han recibido el cese de hostilidades como una señal de estabilidad necesaria para el comercio global.
En Asia, el optimismo fue incluso más marcado, con Tokio cerrando una sesión con un avance del 5,4% y Seúl liderando las alzas con un impresionante 6,87%. La garantía de libre circulación por el estrecho de Ormuz ha despejado los temores sobre un desabastecimiento global, permitiendo que los principales indicadores bursátiles recuperen el terreno perdido durante los días de mayor tensión geopolítica.