La empresa c2c —encargada de conectar Londres con la región de Essex— ha pasado oficialmente a manos del Estado. Con esta transferencia, el Gobierno laborista liderado por Keir Starmer da un paso firme en su ambicioso plan de renacionalización del sistema ferroviario del Reino Unido, alcanzando ya el 28 % de los servicios bajo gestión pública.
La ministra de Transporte, Heidi Alexander, anunció la operación este domingo a través de la red social X, acompañada por un breve video en el que explicó las razones detrás de esta decisión.
Muchos servicios ferroviarios siguen gestionados por compañías privadas, pero muchas de ellas no están cumpliendo con los pasajeros. Recuperamos el control de esos servicios para que estén gestionados para los pasajeros y los contribuyentes y no para lucrarse, afirmó. Muchos servicios ferroviarios siguen gestionados por compañías privadas, pero muchas de ellas no están cumpliendo con los pasajeros. Recuperamos el control de esos servicios para que estén gestionados para los pasajeros y los contribuyentes y no para lucrarse, afirmó.
La renacionalización de c2c se suma a la de South Western Railways, realizada en mayo, y ambas compañías están ahora bajo la administración de DFTO, la operadora estatal temporal que precede a la futura Great British Railways. Esta nueva entidad pública, prevista para finales de 2026, será responsable de la gestión integrada de vías y trenes en Inglaterra, además de algunas rutas hacia Escocia y Gales.
El modelo actual de franquicias ferroviarias, instaurado tras la privatización de los años noventa, ha sido objeto de críticas por su falta de eficiencia y por los constantes problemas de puntualidad.
En respuesta, el Gobierno laborista aprobó en noviembre de 2024 la Ley de Servicios de Ferrocarril de Pasajeros, que permite devolver los contratos ferroviarios a la propiedad pública en un plazo de cinco años.
“Dijimos que devolveríamos los ferrocarriles a manos públicas. Estamos cumpliendo con esa promesa”, reafirmó el primer ministro Starmer en X, consolidando el compromiso de su administración con una red ferroviaria más fiable y centrada en el servicio al ciudadano.
Otra operadora clave será del Estado
La próxima parada en esta ruta hacia la renacionalización será el 12 de octubre, cuando Greater Anglia —operadora clave en el este de Inglaterra— pasará también a control estatal. Con cada transferencia, el Reino Unido se acerca más a un modelo ferroviario unificado, en el que el interés público prevalezca sobre el beneficio privado.
Con información de EFE