El Gobierno de Venezuela y la administración de Donald Trump han acordado formalmente iniciar un “proceso exploratorio de carácter diplomático”. La medida busca el restablecimiento de misiones en ambos países para gestionar las consecuencias de la operación militar del pasado 3 de enero.
A través de un comunicado difundido por el canciller Yván Gil, Venezuela reiteró ante la comunidad internacional que ha sido víctima de una "agresión criminal e ilegítima". El documento oficial revela por primera vez el saldo humano de la incursión: más de cien muertes, entre civiles y militares, quienes habrían caído en combate durante el operativo que culminó con el traslado de Nicolás Maduro y Cilia Flores a Estados Unidos.
La agenda planteada entre Venezuela y EE.UU.
Pese a la retórica de condena, el gobierno de Delcy Rodríguez ha optado por la "Diplomacia Bolivariana de Paz" para resolver el conflicto.
Los puntos clave del acuerdo incluyen misiones recíprocas. La primera de ellas se inició con la llegada de una delegación del Departamento de Estado a Caracas realizando evaluaciones técnicas en la embajada cerrada desde 2019, Venezuela -en tanto- enviará próximamente a su propio equipo de diplomáticos a territorio estadounidense.
El proceso exploratorio también tiene como objetivo prioritario atender lo que Caracas califica como el “secuestro ilegal” del Presidente y la Primera Dama, denunciando una violación flagrante a la inmunidad de los jefes de Estado bajo el derecho internacional.
Además de la crisis política, las delegaciones abordarán una agenda de trabajo para normalizar las relaciones y tratar los intereses energéticos y económicos que Trump ha señalado como prioritarios.
"Nadie se entregó": El discurso de la soberanía
La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, fue enfática al declarar que la actual apertura diplomática no debe interpretarse como una rendición. “Aquí nadie se entregó, aquí hubo combate”, afirmó la mandataria, subrayando que la decisión de recibir a los diplomáticos estadounidenses es el camino legítimo para defender la soberanía y preservar la paz tras la violencia de la última semana.
El arribo de la comitiva liderada por John McNamara marca el inicio de una fase de "evaluación logística" que podría derivar en la reapertura gradual de los servicios consulares, una noticia esperada por millones de ciudadanos, pero que se produce bajo el clima de tensión por el proceso judicial que Maduro enfrenta en Nueva York.