Una mujer de Misiones fue condenada a siete años de prisión por suministrarle cocaína a su hijo de siete años con el supuesto fin de calmarle un dolor de muelas. Durante su defensa, alegó que desconocía que la sustancia blanca que utilizó era cocaína. La sentencia unificó esta nueva causa con una condena previa que tenía por tráfico de estupefacientes.
La condena fue dictada en el marco de un juicio abreviado y se sustentó en los análisis de laboratorio que confirmaron la presencia de cocaína en la orina del niño. Durante el proceso, la imputada intentó justificar su accionar señalando que había lavado el diente del menor con "una sustancia de color blanca extraña que había encontrado", argumento que resultó inadmisible para el tribunal.
La pena quedó unificada con una condena previa de seis años por "tráfico de estupefacientes agravado por la participación de tres o más personas", configurando así el delito de tráfico organizado.
Considerando que la acusada tiene dos hijos de 10 y 11 años a su cargo, los jueces dispusieron que la sentencia se cumpla bajo la modalidad de prisión domiciliaria, priorizando el interés superior de los menores, por lo que Alves de Olivera deberá permanecer en su domicilio de Posadas bajo vigilancia electrónica.