Apedrearon micros de Boca en la ruta rumbo a Mendoza: heridos y vidrios rotos tras el partido copero en Chile
Así quedó uno de los micros que trasladaba hinchas de Boca.Foto Leandro Aguilera
Así quedó uno de los micros que trasladaba hinchas de Boca.Foto Leandro Aguilera
Así quedó uno de los micros que trasladaba hinchas de Boca.Foto Leandro Aguilera
Así quedó uno de los micros que trasladaba hinchas de Boca.Foto Leandro Aguilera
Lo que debía ser una fiesta completa tras el debut con victoria en la Copa Libertadores, terminó en una madrugada de terror y vidrios estallados. Los micros que trasladaban a la parcialidad de Boca de regreso a la Argentina fueron emboscados y apedreados en las afueras de Santiago de Chile, dejando un saldo de daños materiales y heridos leves.
La euforia por el 2 a 1 conseguido ante Universidad Católica se transformó rápidamente en preocupación. Según reportó el periodista Leandro "Tato" Aguilera, el ataque no fue un hecho aislado, sino una serie de agresiones coordinadas que ocurrieron en al menos cuatro puntos distintos del trayecto inicial, una vez que las unidades abandonaron el estadio ubicado en la zona de Las Condes.
A pesar de que los Carabineros habían montado un operativo de seguridad estricto -que incluyó un sistema de validación con stickers para los visitantes-, el control se diluyó en las rutas de salida hacia la frontera.
Los proyectiles, de gran tamaño, impactaron de lleno contra las ventanillas de los colectivos, destrozando cristales y generando escenas de pánico en el interior de las unidades.
"Fue un momento de muchísima tensión. Tiraban piedras desde la oscuridad y no sabíamos cuándo iba a parar", relataron algunos de los pasajeros que esperaban ser asistidos una vez cruzada la frontera en Mendoza.
La rivalidad entre equipos argentinos y chilenos volvió a cruzar el límite de lo deportivo. En la previa, ya se percibía un clima espeso: los hinchas de Boca debieron sortear rigurosos controles para ingresar al país trasandino, pero esa misma "rigurosidad" pareció brillar por su ausencia durante la evacuación de la hinchada visitante por las rutas chilenas.