Asfixia planificada a las universidades: la UNCuyo se suma a un paro nacional de 3 días contra el vaciamiento
El ajuste a las universidades impacta de lleno en la UNCuyo.
El ajuste a las universidades impacta de lleno en la UNCuyo.
El ajuste a las universidades impacta de lleno en la UNCuyo.
El ajuste a las universidades impacta de lleno en la UNCuyo.
La UNCuyo se sumó al paro nacional convocado en todo el país que arranca este miércoles 12 y hasta el viernes 14 de noviembre convocado por la Conadu y la Conadu Histórica en reclamo del cumplimiento de la ley de financiamiento universitario y por la reapertura de la negociación paritaria. Los gremios advirtieron que podrían no iniciar el ciclo lectivo 2026, mientras que los rectores ya judicializaron el incumplimiento.
Los gremios, además, rechazan al proyecto de Presupuesto 2026 presentado por el presidente Javier Milei. La medida paralizará actividades académicas y administrativas con la idea de poner en el centro del debate el futuro de la educación pública en la provincia.
En Mendoza, el impacto del ajuste planificado es notorio. El presupuesto se concentra en “Educación y Cultura” con más del 98% del total, pero las partidas para Salud y Ciencia y Tecnología resultan marginales. Apenas $1.758 millones para servicios médicos universitarios y $181 millones para investigación y transferencia tecnológica, cifras que limitan la capacidad de la UNCuyo para sostener proyectos estratégicos en medicina, ingeniería, agronomía y ciencias básicas. Además, no se contemplan fondos para obras universitarias, lo que compromete la ampliación de sedes regionales y el mantenimiento de infraestructura crítica.
El Presupuesto 2026 le asigna a la UNCuyo un presupuesto total de $171.893.165.743. A primera vista, la cifra representa una suba nominal respecto al presupuesto ejecutado en 2023. Sin embargo, al ajustar por inflación —proyectada oficialmente entre el 7% y el 12% anual— el incremento se convierte en un recorte real superior al 30%. La Marcha Federal que recorrió las calles de Mendoza hizo foco en la asfixia de Milei a la educación pública, que parece perpetuarse en la pauta de gastos para el año próximo.
La diputada nacional y docente de la UBA, Mercedes de Mendieta, fue contundente: “El gobierno de Javier Milei está incumpliendo de manera completamente ilegal una ley que fue votada y ratificada por ambas cámaras. La docencia universitaria de todo el país va a un paro contundente exigiendo que se pague el 43% adeudado y porque el presupuesto 2026 plantea un nuevo ajuste”. Sus palabras resonaron en Mendoza, donde la comunidad universitaria teme por la continuidad de becas, comedores y servicios básicos. “Plata hay, pero se va en la estafa de la deuda externa. Por eso decimos plata para educación y no para el FMI”, agregó.
La secretaria de la Federación Universitaria Argentina (FUA), Pilar Barbas, reforzó el mensaje: “Con la enorme tercera marcha federal educativa pudimos conseguir que se caigan los vetos de Milei. Creemos que hay que seguir desarrollando la movilización, que es la manera de poder solucionar realmente la situación de las universidades. No se trata solo de salarios, sino también de becas estudiantiles, boleto educativo nacional y todo lo que hace a mantener nuestras universidades abiertas”.

El paro en la UNCuyo expone además un riesgo mayor: el deterioro progresivo de la capacidad operativa de la universidad. Sin mecanismos de actualización automática frente a la inflación, las partidas destinadas a salarios, mantenimiento edilicio y servicios estudiantiles se vuelven insuficientes. La ausencia de fondos para obras compromete carreras estratégicas y proyectos de extensión en zonas rurales y periurbanas. También se ven afectados espacios de memoria, derechos humanos y cultura, pilares de la vida universitaria mendocina.
La Marcha Federal que recorrió las calles de Mendoza ya había advertido sobre la “asfixia” presupuestaria. Ahora, el paro nacional refuerza la idea de que la universidad pública atraviesa un momento crítico. En las asambleas mendocinas se repite un diagnóstico: el equilibrio fiscal que Milei considera “innegociable” se traduce en un ajuste que golpea directamente a la educación superior.