Chau viáticos y horas extra.

Celso Jaque abre el paraguas por la crisis del petróleo y profundiza el ajuste en Malargüe

Por decreto Jaque congeló la planta y recortó gastos. El intendente peronista lo justificó en la crisis en ciernes por la caída de regalías del petróleo.

El Editor Mendoza | ElEditor Mendoza
Por ElEditor Mendoza
16 de enero de 2026 - 10:14

A fines de diciembre, el intendente Celso Jaque decidió no renovar los contratos de locación de servicios que vencían el 31, medida que dejó sin continuidad a unos 300 trabajadores. Apenas semanas después, el Boletín Oficial publicó un decreto que profundiza la línea de ajuste: suspensión de horas extras, congelamiento de la planta de personal y revisión de adicionales salariales. La política de recortes se consolida como el sello de su nueva gestión al frente de la comuna sureña.

En el nuevo decreto, el intendente justificó el recorte en la reestructuración del Estado municipal para optimizar recursos humanos y financieros, con el objetivo de mantener el equilibrio entre ingresos y egresos corrientes y garantizar la continuidad de los servicios esenciales en Malargüe.

Crisis internacional y caída del precio del petróleo

El municipio de Malargüe enfrenta un panorama económico complejo, atravesado por la reducción de ingresos provenientes de la coparticipación provincial y por las decisiones del gobierno nacional que impactan en el financiamiento de áreas clave como la educación.

A esto se suma la incertidumbre internacional: el decreto firmado por Jaque advierte que los desafíos económicos de 2026 podrían repercutir directamente en los recursos municipales, obligando a un ajuste preventivo para mantener el equilibrio entre ingresos y egresos. En ese marco, la administración local sostiene que es imprescindible congelar la planta de personal y limitar gastos, con el objetivo de garantizar la continuidad de los servicios esenciales.

Uno de los factores señalados por el Ejecutivo como motivo del recorte es la posible caída del precio del barril de petróleo, que afectaría de manera directa las regalías que recibe Malargüe, una de sus principales fuentes de financiamiento. La retirada de YPF del departamento ya había golpeado los ingresos, y cualquier baja adicional en el mercado internacional profundizaría la fragilidad de las cuentas municipales.

El decreto enfatiza la necesidad de “optimizar los recursos humanos y financieros” y de revisar beneficios laborales, en un intento por blindar las finanzas locales frente a un escenario de volatilidad global que amenaza con reducir aún más los fondos disponibles.

Petróleo - Venezuela
El impacto en el Petróleo tras la captura de Maduro.

El impacto en el Petróleo tras la captura de Maduro.

Los despidos de fin de año

Jaque arrancó el año como lo había terminado: pasando la motosierra. La decisión de eliminar contratos a fines de diciembre afectó a cientos de empleados que prestaban servicios bajo la modalidad de locación, y se justificó en la caída de ingresos municipales. El intendente explicó que la baja en la coparticipación provincial y la merma de regalías petroleras, tras la retirada de YPF del departamento, dejaron al municipio sin margen para sostener esos vínculos laborales.

Son decisiones dolorosas pero que debíamos tomar para no generar una falsa expectativa con los locadores de servicio del municipio”, reconoció Jaque. El gasto mensual en salarios supera los 2.300 millones de pesos para una planta de más de 1.600 empleados, entre permanentes y temporarios. En ese contexto, el recorte fue presentado como inevitable.

La medida encendió la protesta sindical. El lunes 5 de enero, los trabajadores nucleados en ATE iniciaron un paro en reclamo de aumentos salariales que equiparen la canasta básica. Benito Martínez, secretario general de la seccional, denunció además que en diciembre se descontó un bono de 150 mil pesos, lo que dejó a empleados de categoría 6 con sueldos por debajo de los 300 mil pesos. La tensión gremial se sumó así al malestar por los despidos.

municipalidad de malargue
Fachada del edificio de la Municipalidad de Malargüe.

Fachada del edificio de la Municipalidad de Malargüe.

El decreto de febrero

Lejos de frenar la política de ajuste, el municipio avanzó en febrero con un decreto de reestructuración. El texto firmado por Jaque establece en su Artículo 1º:

“SUSPÉNDASE a partir de la entrada en vigencia del presente Decreto, la realización de horas extras del personal municipal. Las excepciones… sólo podrán realizarse con autorización expresa y previa del Departamento Ejecutivo.”

En el Artículo 4º, se apunta directamente a la situación educativa de los empleados:

“El personal que revista en Clase 6… y no cumpla con los requisitos establecidos para dicha categoría, especialmente la acreditación de estudios secundarios completos, podrá ser reasignado a otras funciones de simple ejecución, como maestranza.”

Otro de los puntos sensibles es el Artículo 7º, que decreta:

“DISPÓNESE el congelamiento de la planta de personal existente, prohibiéndose nuevas incorporaciones o ajustes de situación de revista, salvo en áreas imprescindibles para la prestación de servicios esenciales.”

Finalmente, el Artículo 11º limita los viáticos:

“El pago de viáticos quedará estrictamente limitado a aquellos gastos que resulten imprescindibles… Todo desembolso por este concepto requerirá la aprobación previa del Departamento Ejecutivo.”

En síntesis, el decreto apunta a un control estricto de los recursos humanos y financieros, con la meta de equilibrar ingresos y egresos en un escenario de incertidumbre económica nacional e internacional.

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