En tanto, el sector de los servicios avanzó, marcando una tendencia de terciarización que redefine el perfil productivo actual.
A principios del milenio, en el año 2004, la economía presentaba una dependencia marcada de sectores extractivos y de base. La Agricultura, Ganadería, Caza y Silvicultura ostentaba una participación significativa en el total del valor agregado. Sin embargo, la evolución de los datos hacia 2024 muestra un estancamiento relativo en términos de participación porcentual frente a otros rubros más dinámicos.
Participación en el PBG de Mendoza por rama de actividad
Un fenómeno similar ocurre con la Industria Manufacturera. Si bien sigue siendo un motor fundamental para la generación de empleo, su peso relativo dentro de la torta económica ha sufrido variaciones. En el año 2014, se registró un pico de actividad nominal, pero la irrupción de nuevas tecnologías y cambios en el consumo global han hecho que su predominio visual en el gráfico de participación se vea desafiado por el sector servicios.
El ascenso de los servicios y la construcción en Mendoza
Uno de los datos más reveladores que se desprenden del informe es el comportamiento de la Construcción. Este sector ha demostrado ser un termómetro de la inversión pública y privada. Entre 2014 y 2024, el incremento en los valores nominales de este rubro sugiere un proceso de expansión de infraestructura, aunque su volatilidad histórica sigue presente.
Comercios - Precios - Inflación - Consumo - Economía - Dinero - Centro - Día de la madre (3)
El consumo viene en caída libre en 2025.
Luis Vigazzola / ElEditor Mendoza
Por otro lado, el bloque compuesto por el Comercio Mayorista y Minorista y las Reparaciones mantiene una robustez inalterable en su participación en el producto. Es, sin duda, el sector que mayor volumen de transacciones representa, consolidándose como el eje central de la circulación económica. Acompañando este proceso, el rubro de Transporte, Almacenamiento y Comunicaciones ha experimentado un crecimiento exponencial, impulsado principalmente por la digitalización y el auge del comercio electrónico en la última década.
El Estado y los servicios sociales
El rol del sector público también ha mutado. La Administración Pública y Defensa, junto con los Planes de Seguridad Social de Afiliación Obligatoria, presentan una curva de crecimiento sostenida. Este fenómeno suele ser interpretado por los especialistas como una respuesta a las crecientes necesidades de cobertura social y la expansión del aparato estatal para garantizar derechos básicos.
En la misma línea, los sectores de Enseñanza y Servicios Sociales y de Salud han ganado protagonismo. Entre 2004 y 2024, la inversión en capital humano se refleja en una mayor cuota de participación de estos rubros en el valor agregado bruto. Esto indica una transición hacia una economía basada más en el conocimiento y el bienestar personal que en la mera producción de bienes tangibles.
Intermediación financiera e inmobiliaria
Finalmente, no se puede ignorar el peso de la Intermediación Financiera y las Actividades Inmobiliarias, Empresariales y de Alquiler. Estos sectores, a menudo vinculados a la especulación y la gestión de activos, han mostrado una resiliencia notable. En el año 2024, la sofisticación de los servicios empresariales ha permitido que este segmento se convierta en uno de los pilares de la economía moderna, ofreciendo soporte logístico y estratégico a todo el entramado productivo.
El panorama que presentan los datos es el de una economía en transición. Mientras que en 2004 el foco estaba puesto en la recuperación de los sectores productivos básicos, el 2024 se observa con una matriz diversificada, donde los servicios dominan el escenario. El desafío para la próxima década será lograr que esta terciarización no signifique un debilitamiento de la industria nacional, sino una integración eficiente que permita un crecimiento sustentable para todos los actores de la sociedad.