La Corte Suprema de Justicia de la Nación rechazó los recursos presentados por Cristina Kirchner, el ex ministro Julio De Vido y un grupo de empresarios, y puso fecha al juicio que comenzará el 6 de noviembre ante el Tribunal Oral Federal 7. Además dejó sin efecto el sobreseimiento que beneficiaba a Carolina Pochetti, viuda de Daniel Muñoz.
La causa Cuadernos se originó a partir de los registros escritos por el ex chofer Oscar Centeno, que detallaban viajes de recaudación de supuestos sobornos ligados al exsubsecretario Roberto Baratta. Las declaraciones de colaboradores como Carlos Wagner, José López y el financista Ernesto Clarens permitieron expandir la investigación, dando inicio a una causa judicial que puso sobre la mesa la presunta cartelización de la obra pública y los flujo de dinero ilícito hacia el exterior durante la gestión kirchnerista.
A raíz de las investigaciones en el marco de esta causa, la ex presidenta, varios de sus ex funcionarios y empresarios, quedaron acusados de cobrar y pagar sobornos por contratos con el Estado.
Carolina Pochetti contra las cuerdas
En 2018 Carolina Pochetti, viuda de Daniel Muñoz, ex secretario privado de Néstor Kirchner, fue procesada en la causa por lavado de dinero vinculada a los Cuadernos. El juez Claudio Bonadio le otorgó un sobreseimiento parcial, considerando que no había evidencia suficiente para algunas de las imputaciones.
Ahora en 2025, la Corte Suprema de Justicia de la Nación revocó ese sobreseimiento, señalando que en 2018 solo se contempló el transporte de dinero y no las maniobras de blanqueo. Con esto, Pochetti podría ser incluida en el juicio oral que comienza en noviembre.
La Corte Suprema también rechazó los recursos presentados por otros imputados: Cristóbal López, Mario Rovella, Aldo Roggio y Juan Carlos De Goycoechea, quienes intentaban cuestionar nulidades procesales, indagatorias y declaraciones de arrepentidos.
Con esta resolución, se consolida el camino hacia uno de los juicios más esperados de los últimos años en Argentina, que tendrá como protagonistas a una Cristina Kirchner y a la cúpula empresarial que dominó la obra pública durante las últimas décadas.