A tan solo seis días de las elecciones legislativas, una encuesta de la consultora Escenarios expuso una radiografía cruda y preocupante de la situación social y económica que atraviesa el país. Según el relevamiento, el 53% de los hogares afirma que no llega a fin de mes con sus ingresos, mientras que un 30% lo hace “con lo justo”.
Los resultados generaron inquietud en la Casa Rosada, donde reconocen que el malestar social y la pérdida de poder adquisitivo se han convertido en el principal desafío de la gestión de Javier Milei, justo en un momento clave de definición electoral.
Una sociedad ahogada por el ajuste y las deudas
El estudio revela que el 58% de las familias deben recurrir al endeudamiento para afrontar gastos básicos, y que cuatro de cada diez deudores aseguran tener graves dificultades para cumplir con los pagos o directamente ya no pueden hacerlo.
La situación refleja el impacto de la política de ajuste implementada desde el inicio de la gestión libertaria. Según los datos de la consultora, el 46% de los hogares admitió haber tenido que recortar “mucho” sus gastos en el último año, priorizando únicamente alimentos y servicios esenciales.
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La encuesta que pone contra las cuerdas a la administración libertaria.
Pesimismo y derrumbe de la confianza en Milei
A la par del deterioro económico, el relevamiento muestra un clima de pesimismo generalizado: el 55% de los argentinos cree que la situación económica empeorará en los próximos 12 meses, frente al 31% que pensaba lo mismo en diciembre de 2023, cuando Milei asumió la Presidencia.
Corrupción y descrédito político
Pero quizás el dato más alarmante para el oficialismo sea el colapso en la confianza institucional. Según la encuesta, el 69,84% de los encuestados considera que “todos o la mayoría” de los funcionarios del Gobierno están involucrados en casos de corrupción, un indicador que creció notablemente tras los escándalos en la Agencia Nacional de Discapacidad y las derivaciones políticas del caso Machado.
La oposición tampoco sale indemne: casi el 60% de los argentinos cree que sus dirigentes también están involucrados en hechos de corrupción, lo que refleja un profundo desencanto con toda la clase política.