En un movimiento que marca un nuevo capítulo en el marco del plan de avance de la minería a gran escala en Mendoza, el gobierno de Alfredo Cornejo eliminó la Dirección de Protección Ambiental y la reemplazó por la Dirección de Gestión y Fiscalización Ambiental. La medida, plasmada en la Resolución ministerial publicada en el Boletín Oficial de este jueves, se inscribe en el marco de la reorganización institucional iniciada por Cornejo al comienzo de su segunda gobernación, cuando decidió eliminar el Ministerio de Ambiente y fusionarlo con Energía.
Un cambio de la "gobernanza ambiental" en medio del plan minero
El texto oficial sostiene que la nueva dirección busca “adoptar un modelo organizativo de gobernanza ambiental más eficiente y moderno”, integrando áreas estratégicas como gestión, innovación, fiscalización, economía circular y un renovado cuerpo de inspectores. La apuesta, según la letra formal de la resolución, es dotar al Estado provincial de "herramientas más dinámicas" frente a los desafíos ambientales actuales. Sin embargo, la eliminación de la Dirección de Protección Ambiental se da en un contexto donde el desarrollo minero ocupa un lugar central en la agenda oficial.
La resolución fundamenta la decisión en la necesidad de actualizar una estructura con más de 30 años de antigüedad, adaptándola a las demandas de sostenibilidad y bienestar social, pero también al “desarrollo económico armónico con la mejora y el cuidado ambiental”.
La megaminería en el centro del rediseño
Uno de los puntos más significativos es la creación de una Coordinación de Industrias Extractivas, que incluye áreas específicas para hidrocarburos, minería y control de agua y aire. Este apartado revela con claridad el lugar que ocupa la actividad minera en el rediseño institucional.
La decisión se enmarca en el plan minero que Cornejo impulsa desde su regreso a la gobernación, luego de años de tensiones sociales y políticas en torno a la explotación de recursos naturales en la provincia.
Nuevas áreas estratégicas
La nueva dirección también incorpora una Coordinación de Residuos y Economía Circular, con áreas dedicadas a residuos sólidos urbanos, patogénicos, peligrosos y a la promoción de prácticas de economía circular. A su vez, se crea una Coordinación de Vinculación, Innovación y Desarrollo, que apunta a articular proyectos con municipios y organismos provinciales, fomentar la educación ambiental y promover iniciativas de innovación tecnológica.
El discurso oficial enfatiza la necesidad de optimizar procesos de control y monitoreo, garantizar una supervisión territorial más precisa y atender denuncias relacionadas con impactos negativos en el ambiente. Se plantea además la capacitación técnica y la articulación institucional como pilares para una gestión “moderna, técnica y eficiente”.
Tensiones políticas y sociales en Mendoza
La eliminación del Ministerio de Ambiente y su fusión con Energía, junto con la creación de una dirección específica para industrias extractivas, son señales claras de la prioridad que el gobierno otorga al desarrollo minero. En una provincia donde la minería ha sido históricamente un tema conflictivo —las masivas movilizaciones de 2019 contra la modificación de la Ley 7722, las protestas contra San Jorge y contra la reforma de la Ley de Glaciares dan muestra de ello—, la reorganización despierta interrogantes sobre el equilibrio entre producción y protección ambiental.