La iniciativa, que obtuvo un respaldo mayoritario, faculta a los departamentos a dictar sus propias cartas orgánicas con independencia política, institucional, administrativa y financiera. No obstante, el gobernador Cornejo prefijo límites en el proyecto que la autonomía hasta ahora no presentaba en la provincia.
Cornejo volvió a mostrar su músculo
La sesión de Diputados por la reforma de Cornejo se extendió durante varias horas en el recinto de la Legislatura, este miércoles. El debate giró en torno a la necesidad imperiosa de actualizar una normativa que data de principios del siglo XX y que, según los autores el cornejismo, ha quedado desfasada frente a las demandas de los ciudadanos modernos. El proyecto de ley prevé la modificación del texto constitucional para alinear a la provincia con los preceptos establecidos en la reforma de la Constitución Nacional de 1994.
Aquel mandato federal ya exigía a las provincias asegurar el régimen municipal, garantizando la autonomía en los órdenes institucional, político, administrativo, económico y financiero. Sin embargo, Mendoza se mantenía hasta como una de las pocas jurisdicciones sin completar este proceso de descentralización de poder.
Corralito financiero
Uno de los puntos más debatidos fue el alcance de la autonomía financiera. Los legisladores de la oposición, si bien acompañaron el espíritu de la reforma, hicieron hincapié en la necesidad de establecer mecanismos claros de coparticipación que eviten discrecionalidades. La enmienda establece que la autonomía no debe implicar un desentendimiento del Estado provincial, sino una colaboración estrecha donde el municipio tenga la última palabra sobre sus recursos y prioridades de inversión local.
La importancia de esta reforma reside en la cercanía del gobierno local con el vecino. Con la media sanción, se abre el camino para que las intendencias dejen de ser meras ejecutoras de servicios básicos como la recolección de residuos o el alumbrado público, para transformarse en gobiernos locales con plenas capacidades de planificación urbana, desarrollo económico y políticas sociales integrales.
Tras la aprobación en Diputados, el proyecto pasará ahora a la Cámara de Senadores para su revisión. De obtener la sanción definitiva, el siguiente paso constitucional será la convocatoria a un referéndum popular. Será la ciudadanía mendocina quien, a través del voto en la próxima elección general, deba ratificar o rechazar la modificación de la Carta Magna, tal como lo exige el procedimiento de enmienda constitucional en nuestra provincia.
El debate
Franco Ambrosini (UCR) dijo que “hoy venimos a saldar una deuda de más de treinta años desde la reforma de la Constitución Nacional. El artículo 123 es claro: las provincias deben asegurar la autonomía municipal y definir su alcance y contenido. Y eso es lo que estamos haciendo acá, en la Legislatura, donde corresponde, sin margen para interpretaciones”.
Agregó que “tenemos que darle previsibilidad a los mendocinos y a quienes quieren invertir. No puede haber un municipio de una forma y otro de otra; tiene que haber un orden, reglas claras. El que venga a invertir debe tener reglas claras, que haya un orden, no puede cada municipio hacer lo que le parezca, es necesario dar claridad con un marco jurídico correcto”.
Jimena Cogo (PRO) recordó que el año pasado “presentamos un proyecto para abrir un debate profundo, participativo y técnico sobre la autonomía municipal”, y hoy “estamos debatiendo este nuevo orden de gobernanza en la provincia, que sin lugar a dudas, es necesario. Entiendo de la oportunidad histórica en la que hoy nos encontramos, y por eso hemos decidido dar el debate como espacio político”.
“La autonomía implica definir cómo se organiza cada departamento, cómo se distribuye el poder y los recursos. No es negar a la provincia ni a la Nación, sino fortalecer un sistema federal basado en principios de subsidiariedad, proporcionalidad y coordinación”.
Sol Salinas (Unión PRO) manifestó que “estamos tratando un proyecto más que importante y trascendental para la provincia de Mendoza, pero sobre todo también para el presente y más que nada el futuro de los mendocinos. Por supuesto que mi voto es a favor, sin titubeos, porque es una deuda de hace más de 30 años que no puede permitir más dilaciones”, y aseguró, que esta iniciativa “tiene que ver con la estructuración que tiene un Estado municipal frente a otras ciudades del mundo en términos de turismo, de servicios públicos, de transporte, educación, que hacen justamente a la calidad de vida de los ciudadanos”.
Jorge Difonso (LUM) advirtió que "le hace falta un engranaje más a esta discusión, la necesidad de trabajar en forma asociada, no aislada. En el proyecto en minoría hemos propuesto que Mendoza por su característica geográfica puede trabajar en regiones, se pueden hacer planes a futuro en conjunto, lo que genera muchos beneficios”, dijo, tras lo cual propuso agregar ese tema al proyecto en debate, que fue aceptado por las mayorías requeridas.
Beatriz Martínez (UCR) expuso que “la autonomía municipal es un tema que mi espacio político ha trabajado y debatido desde hace mucho tiempo. Estamos ante la oportunidad histórica de darnos un debate, de fortalecer a los municipios y fundamentalmente entender que permitirá mejorar la calidad de vida de nuestros vecinos, al contar con la seguridad jurídica de normas adaptadas a las necesidades, que les permita resolver su vida cotidiana”.
José Luis Ramón (CyC) adelantó el voto negativo de su espacio e indicó que “no hay justificaciones para aprobar esto hoy. Para mi fuerza política, más allá de que creemos firmemente en el sistema de la autonomía de los municipios y que creo que hay que avanzar, pero no desde el Estado, sino desde el pueblo; y no resolverlo en un escritorio”. En esa línea, previo al inicio del debate, había solicitado que el proyecto volviera a comisiones.
Gabriela Lizana (FRMLN) indicó estar “totalmente de acuerdo con la autonomía municipal, y podemos estar de acuerdo también en cuanto a que se requiere la modificación de las leyes de coparticipación”, pero “este proceso ha llevado adelante una judicialización”, y en realidad lo importante es “acercar esto al interés ciudadano, y que el ciudadano tomara conciencia de lo que significa la autonomía”.
Germán Gómez (PJ) sostuvo que “no hay una idea de avanzar en un marco de la institucionalidad y dar un régimen diferente. Nosotros estamos a favor de la autonomía; la autonomía es limpia, por decisión de cumplir con lo que marca la Constitución. Nos permite generar los datos de organización política”.
Emanuel Fugazzotto (Partido Verde) basó su abstención en que “ninguno de los problemas reales se van a solucionar con este proyecto”, agregó.
Enrique Thomas (PRO Libertad), quien cerró el debate, sostuvo que “es importante destacar que prácticamente todos estamos de acuerdo con respecto a la necesidad de la autonomía municipal”, a lo que añadió que “es absolutamente trascendente porque este tipo de normativa, en este caso estamos hablando nada más ni nada menos que de una enmienda a la Constitución de la provincia de Mendoza, es una deuda histórica”.