La Autoridad Ambiental, integrada por la Dirección de Minería, la Dirección de Gestión y Fiscalización Ambiental y la Policía Ambiental Minera (PAM), promocionó una visita técnica al proyecto minero El Seguro, ubicado en Malargüe. El recorrido fue encabezado por el director de Minería del Gobierno, Jerónimo Shantal, con el objetivo de verificar las condiciones técnicas y ambientales de la instalación del campamento y las obras de apertura de caminos de acceso.
El proyecto es desarrollado por Impulsa Mendoza Sostenible S.A., empresa estatal que forma parte del Malargüe Distrito Minero Occidental I, iniciativa estratégica impulsada por el propio Gobierno, conducida por Emilio Guiñazú, multifuncionario cornejista. De este modo, el Estado fiscaliza a una compañía creada por él mismo y utiliza una inspección para promocionar una política de controles de la megaminería, uno de los puntos con mayores cuestionamientos por parte de los ciudadanos que se oponen a la extracción a gran escala.
El cumplimiento normativo
Durante la inspección, reza la propaganda oficial, los equipos técnicos "constataron el cumplimiento de la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) y de la normativa minera y ambiental vigente". Se evaluaron aspectos como la localización del campamento, las características de las obras de acceso, la aplicación de medidas de gestión ambiental y las condiciones de seguridad operativa previstas.
Aprobaciones y logística
Previamente, Impulsa Mendoza recibió la aprobación de la Autoridad Ambiental Minera, ratificada por la Legislatura Provincial, para iniciar la construcción del camino de acceso. La obra se desarrolla en una zona sin conectividad vial adecuada y resulta clave para garantizar la logística y las tareas de control, resaltaron en el Ejecutivo.
Por el cobre y el oro
El proyecto El Seguro busca la exploración de cobre, considerado un mineral estratégico a nivel global por su rol central en la transición energética y el desarrollo industrial. En la zona también se estima que hay yacimientos de oro, otro de los metales codiciados por potencias en medio de la guerra geopolítica por recursos estratégicos.