Los estatales de Mendoza llega a esta Navidad en un escenario poco propicio para el brindis: precarización, salarios por debajo de la línea de pobreza y con una reforma del estatuto que convierte a los agentes públicos de Mendoza en instrumentos de laboratorio para la que quiere aplicar Javier Milei a nivel nacional. Así lo denunció Adriana Iranzo, secretaria adjunta de ATE y CTA Autónoma Mendoza, quien remarcó que los estatales mendocinos enfrentan un escenario de salarios insuficientes, paritarias cerradas y reformas regresivas que amenazan derechos básicos.
“Los trabajadores y trabajadoras estatales atraviesan una Navidad empobrecida como resultado de decisiones políticas que deterioran de manera sistemática las condiciones de vida y de trabajo en la provincia de Mendoza”, remarcó Iranzo, sintetizando el malestar que atraviesa a miles de familias.
Salarios congelados y precarización laboral
La situación que describe Iranzo es crítica: trabajadores esenciales que cobran alrededor de 700.000 pesos por 40 horas, muy por debajo de la canasta básica. Los aumentos fueron otorgados por decreto, sin negociación colectiva, y más de 2.300 trabajadores permanecen en la informalidad desde 2019. “Hace más del 2019 que nadie pasa a planta ni tiene condiciones laborales dignas”, denunció la dirigente.
El ajuste se refleja también en la exclusión de sectores de la administración central de beneficios como el fondo estímulo, mientras los altos funcionarios reciben incrementos y privilegios. “El privilegio de aumentarle a funcionarios con grandes salarios y estímulos del cual no son evaluados como quieren evaluar a los trabajadores en la reforma laboral”, cuestionó Iranzo.
El deterioro salarial y la falta de políticas de retención han provocado la renuncia de profesionales de la salud y la migración hacia otros países. “Avanza la privatización de la salud, el deterioro del salario y de las condiciones laborales, lo cual lleva a la renuncia y al abandono de los mejores profesionales”, advirtió.
La sindicalista alertó además sobre la reforma laboral firmada por el Gobierno con ATSA, un gremio minoritario, que habilita la privatización de servicios esenciales del sistema sanitario provincial. “Esto restringirá directamente el acceso libre y gratuito a un derecho fundamental para la población, ya que sólo podrán hacerse atender aquellas personas que cuenten con los recursos necesarios”, señaló.
Criminalización de la protesta y reforma regresiva
El 18 de diciembre, miles de trabajadores marcharon por el microcentro mendocino y se concentraron en la Legislatura para rechazar la reforma laboral y exigir salarios dignos. Iranzo destacó la masividad de la jornada, que logró frenar el tratamiento exprés de la iniciativa en el Congreso. “La criminalización de la protesta es una política dictatorial que ejerce el Gobierno, para no dejar que los dirigentes sindicales salgan a las calles para conducir las luchas colectivas”, denunció.
Embed - Paro18D: Iranzo llamó a la unidad de la clase trabajadora para luchar contra la Reforma Laboral
La dirigente vinculó estas políticas directamente al gobierno de Mendoza, a quien acusó de aplicar un ajuste que golpea directamente a las familias trabajadoras. “Hoy, el ajuste que aplica el gobernador Alfredo Cornejo lo sufre todo el pueblo mendocino, porque formamos parte de familias trabajadoras que pasan hambre y no pueden darle de comer a sus hijos”, afirmó.
Salud mental y denuncias sin respuesta
La presión y el hostigamiento tienen consecuencias directas en la salud mental de los trabajadores, indicó Iranzo. Las licencias psiquiátricas se multiplican en un contexto de angustia y pérdida sistemática del poder adquisitivo. “La salud mental de los trabajadores está llegando esta Navidad con mucha angustia, con muchas licencias psiquiátricas debido a la falta de políticas hacia los trabajadores”, explicó Iranzo.
ATE ha presentado más de ocho denuncias por incumplimiento de acuerdos paritarios ante la Fiscalía de Estado y distintos ministerios, pero la respuesta institucional ha sido nula. “La justicia tampoco responde. Los servicios públicos están desfinanciados, empobrecidos y desmantelados y nadie responde”, lamentó.
Unidad y sororidad en la lucha
En este escenario, la dirigente subraya el papel de las mujeres en la primera línea de la resistencia sindical. “Con más sororidad y convicción, las mujeres permanecen en el frente de batalla”, sostuvo, reivindicando la fuerza colectiva que se expresó en el paro del 18D.
La conclusión de Iranzo fue clara: “Una Navidad empobrecida, pero ATE sigue en lucha con organización, más unidad y más fuerza”.