Referentes de organizaciones sociales y feministas presentes en la Conferencia Mundial de las Mujeres (Beijing +30) denunciaron ante la sede de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) la represión contra jubilados y la persecución a líderes y colectivos gremiales ocurrida el miércoles 12 de marzo, en las inmediaciones del Congreso de la Nación Argentina.
En un contexto de creciente violencia institucional, ajuste económico y recorte de derechos sociales, la Cumbre se presenta como un espacio clave para exponer ante la comunidad internacional la realidad del país, frente a la narrativa impulsada por los medios concentrados.
El encuentro, donde las delegaciones han reafirmado sus compromisos con la igualdad de género establecidos en la Plataforma de Beijing (1995), reúne a entidades que defienden una vida libre de violencia y promueven derechos en ámbitos como el laboral, la diversidad, el hábitat, el medioambiente y la discapacidad, entre otros.
En los próximos días, se espera la intervención de representantes del gobierno de Javier Milei, quienes deberán responder a las advertencias del Secretario General de la ONU sobre el peligro del “regreso del patriarcado y los discursos de odio”.