Qué pasó con los millones de pesos que guardaba el Casino de San Martín al incendiarse
-El casino del Este quedó envuelto en llamas en un abrir y cerrar de ojos.
-Los empleados sacaron a los clientes y corrieron por sus vidas. ¿Y la plata?
PorJavier Polvani
14 de marzo de 2026 - 21:05
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Una postal del incendio en el casino de San Martín.
Luis Vigazzola / ElEditor Mendoza
El Casino de San Martínfue consumido totalmente por el fuego el miércoles (11/03/2026). Antes, alcanzaron a salir sin daños mayores los clientes y empleados de la sala. Quedaron bajo el fuego decenas de millones de pesos, si no es más, guardadas en la bóveda del inmueble y en las 600 tragamonedas desplegadas entre las salas.
En las máquinas se apuesta con dinero en efectivo, que va a una reserva interna de los puestos para apostar. A diario, las tragamonedas se abren y el dinero que acumulan en su interior es trasladado a una bóveda de seguridad ubicada en la locación, situada en Míguez y Ruta 50, de San Martín, en el complejo denominado Tótem.
incendio casino
El fiscal Oscar Sívori llegó al lugar cuando las estructuras todavía quemaban. Advirtió que la investigación abordaría todas las hipótesis que surgieran de las pruebas. Y ahí nomás arrancó con la confección de un listado de peritajes considerados de ayuda para el esclarecimiento de las causas del incendio. Hasta ahora, esa arista del caso sigue abierta con una danza de especulaciones más o menos basadas que se expandirá hasta que la Justicia traslade a una sentencia la carga probatoria de cada elemento sumado a la investigación.
Lo que se sabe del casino
En ese mar aún abierto, ElEditor confirmó mediante fuentes sindicales y judiciales que la bóveda de seguridad adonde se guardaba el acumulado diario de la recaudación de las tragamonedas actuó eficientemente para lo que fue concebida: protegió el dinero guardado hasta que fue retirado del lugar con custodia para integrarlo al grupo de pruebas que va nutriendo el expediente.
Ahora, Sívori aseguró las pérdidas en el sector del casino fueron "totales". Literalmente, se quemaron las máquinas tragamonedas, además del resto del mobiliario del local. Nadie sabe cuánta plata tenía cada máquina en su interior.
Incendio Casino de San Martín - Mendoza - Fiscal Oscar Sivori (7)
Luis Vigazzola / ElEditor Mendoza
Eran 600 las tragamonedas que mantenía la concesionaria de la sala: la UTE Fuente Mayor y New Star. Concretamente, el negocio de las apuestas legales del Este fue concentrado en San Martín con el cierre de la sala que existía en Rivadavia, y quedó en manos del Grupo Kristich.
El casino punta de lanza del complejo Tótem se inauguró a fines de 2021, con un contrato de 20 años de extensión. No obstante, antes de cumplir cinco años en actividad de la inversión no quedó nada a salvo, el fuego arrasó sin piedad con todo lo que halló en su expansión hasta ser controlado por los bomberos. "Quemó las máquinas", le dijo a ElEditor un testigo presencial de las consecuencias del siniestro en el interior del casino. "Nunca se sabrá cuánta plata se quemó", exclamó.
En el Casino de San Martín se desempeñan 50 empleados del Instituto de Juegos y Casinos y unos 60 del Grupo Kristich, precisó una fuente sindical. El futuro puede no ser el mismo para ambos grupos: mientras el organismo estatal evalúa la situación de sus dependientes, en el sector privado rige la posibilidad de cesantear a los trabajadores ante la pérdida total del capital por un siniestro.
Incendio Casino de San Martín - Mendoza (1)
Luis Vigazzola / ElEditor Mendoza
De todos modos, hasta este fin de semana, de ninguna de las dos partes del sector patronal dieron detalles de cómo seguir tras la pérdida multimillonaria.
Los trabajadores del organismo estatal podrían quedar al servicio de Juegos y Casinos hasta ser reubicados, pero menos cierto es el destino de los dependientes del Grupo Kristich, aunque el holding tiene otros emprendimientos similares en los que podría reubicar personal mientras resuelve qué hacer con la sala malograda.
¿Qué pasará con el casino siniestrado hacia adelante? Nadie lo sabe aún. El gobierno y el concesionario se enfrentarán a una discusión que, se sospecha, será compleja. Mientras, corren los plazos de la investigación con lo cual se podrá establecer qué tipo de respuestas deberán dar los seguros contratados, entre otras cuestiones que están en la nebulosa todavía.