"A pesar de una Corte Suprema adormecida nuestro reclamo está más vivo que nunca. En estos 126 años ratificamos la lucha para que el río Atuel vuelva definitivamente. Hoy agua sobra en Mendoza, ya no saben en qué rincón esconderla para que no venga a La Pampa". Con estas palabras, el gobernador de La Pampa, Sergio Ziliotto, se quejó por la demora del máximo tribunal en resolver el reclamo por el incumplimiento de Mendoza n entregar agua del río Atuel.
En diciembre pasado, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) avaló el reclamo pampeano por el Atuel y le corrió traslado al Estado Nacional para que, en un plazo no mayor a cuatro meses, responda por qué no se cumple con el fallo de la Corte Suprema que, en julio de 2020, en el marco de la causa 243/2014, le ordenó a Mendoza garantizar un caudal mínimo permanente de 3,2 m3 por segundo en el límite entre las jurisdicciones.
La Pampa versus Mendoza por el Atuel
El litigio judicial entre La Pampa y Mendoza por el agua del Atuel es de vieja data. La Corte le dio la razón a los pampeanos, pero Mendoza argumenta que en la provincia vecina no se hacen obras para acompañar la orden y que el agua "se perderá". Además, Mendoza asegura que el agua sigue faltando en los ríos y que la abundancia tras las nevadas es un fenómeno excepcional.
Los pampeanos blandieron un informe técnico elaborado por la delegación pampeana de la Comisión Interprovincial del Atuel Inferior (CIAI) según el cual la falta de agua "es insostenible frente a la evidencia".
"El agua está disponible en la cuenca; lo que falta es voluntad de compartirla mediante un manejo conjunto", señalan los pampeanos.
Indicaron que "queda extensamente acreditado que el cumplimiento del fallo se puede dar de manera inmediata si se fijan las Normas de Manejo de Caudales necesarias, contemplando al 'Usuario Ambiental'. Todo esto, sin ningún tipo de alteración significativa de las reservas".