El ministro Federico Sturzenegger logró imponerse al Ministerio de Economía y promovió la firma de un controvertido decreto de Javier Milei que redefine el tablero institucional del sector agropecuario.
Javier Milei y Federico Sturzenegger preparan un decreto para licuar el INTI, el INTA y el INV, instituciones señeras para el agro y la industria.
El ministro Federico Sturzenegger logró imponerse al Ministerio de Economía y promovió la firma de un controvertido decreto de Javier Milei que redefine el tablero institucional del sector agropecuario.
Se trata de la norma que apunta a quitar la autarquía y degradar a diversos organismos fundamentales para la política agroindustrial. Entre ellos destacan el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV), el Instituto Nacional de Semillas (INASE), el Instituto de Agricultura Familiar, Campesina e Indígena (INAFCI) y la agencia que regula la industria del cannabis (ARICCAME).
El desguace afecta directamente a trabajadores del INTI e INTA Mendoza, así como a los del INV.
Pero la medida va más allá de una reorganización burocrática. Según trascendidos, el texto también habilitaría una nueva ola de despidos en la administración pública y la venta de bienes inmuebles estatales vinculados a estos entes. El decreto no ha sido oficializado aún, pero ya circula un borrador entre los medios especializados, despertando alarma en sindicatos, trabajadores y referentes del campo.
Lo relatado anticipa una fuerte reacción judicial. Diversos sectores afectados planean presentar recursos legales para frenar lo que interpretan como una desarticulación profunda de la capacidad del Estado para implementar políticas públicas en el agro y sectores estratégicos.
La transformación alcanza al Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), que dejará de ser un ente descentralizado para pasar a ser un organismo “desconcentrado” dentro de la Secretaría de Agricultura. Se disuelve su Consejo Directivo, cediendo lugar a un nuevo Consejo Técnico sin capacidad de decisión efectiva y cuyos miembros trabajarán sin remuneración. Con esta modificación, el INTA perderá el manejo de su presupuesto e independencia operativa.
El Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) se reducirá a una “unidad organizativa” bajo la Secretaría de Industria y Comercio, mientras que el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) y el Instituto Nacional de Semillas (Inase) quedarán rebajados al rango de direcciones nacionales. La jerarquía institucional se desdibuja y, con ella, gran parte de la autonomía técnica y financiera que estas entidades históricamente ostentaban.
Este es el decreto que está al salir en el Boletín Oficial: