Silla caliente de comité.

Tironeo radical: De Loredo, atrapado en la rosca de Valdés y Cornejo por la silla de Lousteau en la UCR

-Cornejo y Valdés pugnan por la silla de Lousteu, caído en desgracia por su enfrentamiento con Milei

-Las fichas que juega cada uno en el tablero radical

El Editor Mendoza | ElEditor Mendoza
Por ElEditor Mendoza
30 de noviembre de 2025 - 13:00

La sucesión del radical Martín Lousteau al frente de la UCR Nacional se juega en varios frentes y expone las tensiones internas de un partido que busca redefinir su rumbo. El próximo 12 de diciembre, en el plenario que se realizará en la sede nacional, se renovarán las autoridades del Comité Nacional y se definirá quién sucederá a Lousteau en la presidencia partidaria. En ese escenario, el diputado cordobés Rodrigo De Loredo aparece en el centro de las presiones cruzadas de dos figuras de peso: el gobernador correntino Gustavo Valdés y el mendocino Alfredo Cornejo.

Valdés presiona para que De Loredo se incline en su favor, consciente de que el cordobés necesita sostener músculo opositor en la Legislatura provincial si quiere proyectarse como candidato a gobernador en 2027. Cornejo, por su parte, busca evitar que el partido quede en manos de un potencial competidor. Según reveló LPO, en las últimos días el mendocino movió sus fichas con Soledad Carrizo, quien mantiene conversaciones con operadores libertarios y podría sumarse al Ejecutivo nacional o al Senado de la mano de Patricia Bullrich.

Martín Lousteau y la disputa abierta

El ciclo de Lousteau llega a su fin marcado por el aislamiento. Su estilo confrontativo con el Gobierno nacional, en especial con Javier Milei, lo dejó en soledad dentro de su propio partido. Votaciones emblemáticas, como su rechazo a la Ley Bases, lo convirtieron en un dirigente incómodo para una UCR que, en su mayoría, optó por una relación más conciliadora con la Casa Rosada. La fragmentación del bloque radical en Diputados terminó de debilitarlo y lo llevó a desistir de buscar la reelección.

En ese vacío de liderazgo, Valdés y Cornejo emergen como los protagonistas de la pulseada. El correntino, fortalecido por su triunfo electoral sin necesidad de acuerdos con Milei, se posiciona como candidato natural para la conducción nacional. El mendocino, en cambio, prefiere una estrategia indirecta: promover a la senadora Pamela Verasay, dirigente de confianza, como presidenta del Comité Nacional para garantizar que el cornejismo conserve un lugar central en la mesa de decisiones.

Rodrigo De Loredo en el medio

La posición de De Loredo es incómoda. Cercano al Gobierno nacional en algunos pasajes de su gestión como jefe de bloque, pero distante en otros debates clave, el cordobés quedó atrapado entre dos proyectos que buscan arrastrarlo a su favor. Valdés lo necesita para consolidar su armado nacional; Cornejo lo presiona para evitar que el partido quede bajo la órbita correntina.

El dilema es evidente: si se inclina por Valdés, arriesga su relación con el oficialismo provincial y con el sector de Cornejo, que mantiene poder territorial y vínculos con Milei. Si se acerca al mendocino, corre el riesgo de quedar enfrentado a un dirigente que hoy aparece con legitimidad renovada y respaldo de Provincias Unidas.

Pamela Verasay, la carta fuerte del cornejismo

En la pulseada por la conducción de la UCR Nacional, el nombre de Pamela Verasay aparece como la pieza clave del tablero de Cornejo. Senadora mendocina y dirigente de confianza del gobernador, Verasay se ha consolidado como una aliada incondicional del cornejismo, acompañando cada una de sus estrategias políticas y legislativas. Su rol no es menor: representa la posibilidad de que Cornejo extienda su influencia más allá de Mendoza y asegure un lugar central en la mesa de decisiones del radicalismo.

Verasay ha sido una figura leal en los momentos más críticos, votando para consolidar la estrategia del mandatario en su juego de alianzas con el libertario.

Pamela Verasay
Pamela Verasay es candidata en segundo lugar por la lista de La Libertad Avanza y Cambia Mendoza.

Pamela Verasay es candidata en segundo lugar por la lista de La Libertad Avanza y Cambia Mendoza.

Mientras Gustavo Valdés se posiciona como candidato natural a la presidencia del Comité Nacional, fortalecido por su triunfo electoral en Corrientes, Cornejo busca evitar que el partido quede bajo la órbita de un competidor con legitimidad renovada. Promover a Verasay como presidenta partidaria es, en ese sentido, una jugada de contención: asegura que el cornejismo siga marcando la agenda sin exponer directamente al gobernador, que necesita concentrarse en su gestión provincial.

Una aliada sin fisuras en el Congreso

El vínculo entre Verasay y Cornejo es de confianza absoluta. La diputada ha acompañado al gobernador en cada cierre de listas y en cada definición estratégica del radicalismo mendocino. Su perfil, menos confrontativo que el de otros dirigentes, le permite presentarse como una opción de consenso, aunque detrás de su candidatura se esconde la intención de consolidar el poder del cornejismo en la conducción nacional.

Para los críticos, Verasay no representa un proyecto propio, sino la prolongación de la influencia de Cornejo. Su eventual llegada a la presidencia del Comité Nacional sería interpretada como un triunfo del mendocino y como un movimiento para condicionar la reunificación legislativa de la UCR. En ese escenario, figuras como Rodrigo De Loredo quedarían atrapadas entre dos polos: el liderazgo renovado de Valdés y la maquinaria política de Cornejo, operada a través de Verasay.

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