El Gobierno de Mendoza anunció este martes un nuevo incremento en la tarifa del transporte público, apenas un mes después de haber oficializado un aumento del 40% del boleto en dos tramos, que terminará de impactar en los primeros días de enero. La decisión responde a la presión de los empresarios del sector, quienes solicitaron una actualización urgente de los costos, aunque todavía no se precisó el porcentaje de la nueva suba.
El anuncio se enmarca en el expediente EX-2025-8988472-GDEMZA-EMOP, donde el Ente de la Movilidad Provincial (E.Mo.P.) convocó a una audiencia pública para el 29 de diciembre a las 9 en el Espacio Cultural Julio Le Parc. Allí se debatirá la estructura de costos del transporte urbano, de media y larga distancia, así como del sistema Bicitran. Esta instancia, que en los papeles busca habilitar la participación ciudadana y transparentar el proceso de toma de decisiones, no es vinculante y la definición final quedará en manos del Ejecutivo provincial.
El 10 de noviembre pasado, Alfredo Cornejo ejecutó una suba del boleto que llevó el pasaje de $1.000 a $1.200, y sobre la misma determinó que volverá a aumentar a $1.400 desde el 1° de enero de 2026. Esa medida, oficializada por la Resolución Nº 1656 de la Subsecretaría de Transporte, implicó un incremento total del 40% en dos tramos y afectó tanto al Metrotranvía Urbano como a los ómnibus del Área Metropolitana del Gran Mendoza.
El impacto acumulado es elocuente para los bolsillo de los trabajadores: en enero de 2024 el boleto costaba $160. Desde entonces, con la suba de enero que aun resta ejecutar, el aumento habrá aumentado 775% al inicio de 2026, reflejando el efecto de la inflación y el palpable ajuste tras la eliminación de subsidios nacionales.
Se mantienen algunos descuentos
Para mitigar el golpe en los salarios, el Gobierno provincial mantendrá el esquema de descuentos de la tarjeta SUBE, que reduce la tarifa a medida que se acumulan viajes mensuales. Además, el Gobierno comunicó que continúan las gratuidades para sectores vulnerables y los beneficios en horarios de menor demanda, es decir, no en horarios de entrada a los trabajos o a las escuelas sino en la siesta o franjas cuando menos se usa.
La resolución también prevé que los recorridos de media y larga distancia se adecuen a la tarifa general del Área Metropolitana, lo que podría generar tensiones en localidades alejadas, donde el acceso al transporte es más limitado y las distancias son mayores.
Un termómetro de la inflación
El transporte público se ha convertido en un termómetro de la inflación mendocina. En lo que va del año, el rubro acumula un aumento del 20%, y si se compara con septiembre de 2024, el incremento es del 29,6%. Para miles de mendocinos, cada ajuste representa una decisión difícil: el transporte es semi-inelástico para quienes lo necesitan para trabajar o estudiar, pero los viajes de ocio se ven cada vez más restringidos por el precio.
La audiencia pública de diciembre será el próximo capítulo de una historia que combina inflación, presión empresarial y la necesidad de garantizar un servicio esencial, mientras los usuarios esperan certezas sobre cuánto deberán pagar en los próximos meses.