Cuando el fuego aparece, la vocación de los bomberos voluntarios puede más que las dificultades que tienen a diario. Este podría sería el resumen de la historia del cuartel de Rama Caída, en San Rafael, quienes están realizando una campaña para reunir fondos y pagar los arreglos de su autobomba.
El vehículo tuvo que ingresar a un taller mecánico por desperfectos en sus frenos y eso tiene un costo, el cual buscan costearlo con la ayuda de todos los ciudadanos mendocinos. Iván Rosales, jefe de la asociación civil de bomberos voluntarios de Rama Caída, comentó que deben abonar 800 mil pesos para poder volver a tener su autobomba -una Ford 350- al servicio de la sociedad.
“Es un vehículo viejo que debíamos arreglar porque era peligroso andar, en agosto tuvimos que hacer muchas salidas por focos de incendio intencionales, por lo que pedimos una mínima colaboración a la sociedad”, le contó a ElEditor. Para poder ayudar a estos bomberos, ellos han dispuesto un alias para transferir dinero. El mismo es bomberosrc22 y está a nombre de la asociación.
La crisis y la ayuda del Gobierno
Como ocurre en muchos cuarteles de bomberos de la provincia, los números suelen estar “en rojo” y predomina la vocación de servir más que el aporte económico que reciben. “Nosotros entendemos que la situación del país es difícil para todos y es una discusión más de fondo que tiene que haber por el tema de los recursos que el gobierno podría aportar, no hablamos de sueldo sino de poder tener herramientas para hacer nuestra tarea, que lamentablemente es mucha por gente que prende fuego sin medir las consecuencias”, relató.
En números, Rosales señaló que los gastos para mantener el cuartel de forma mensual, es de un millón de pesos. “Eso sin contar el combustible, que a veces lo ponemos de nuestro bolsillo, lo vamos a hacer porque es nuestra vocación pero a veces nos gustaría tener más recursos”, puntualizó.