En el departamento Malargüe, la crianza de animales es una de las principales actividades económicas, que tiene que ver con la cultura de esta comuna alejada de la Ciudad de Mendoza.
Un trabajador se presentó ante el Concejo Deliberante en busca de alguna solución a su problema para llevar el ganado a tomar agua al río.
En el departamento Malargüe, la crianza de animales es una de las principales actividades económicas, que tiene que ver con la cultura de esta comuna alejada de la Ciudad de Mendoza.
Esta semana, de acuerdo a nota del sitio Malal Web, un criancero sureño elevó un pedido al Concejo Deliberante local donde pide mejoras en el proceso de trashumancia, que es el traslado del ganado para la zona de pastura.
El vecino Rubén Jaque, quien comparte el mismo apellido que el actual intendente, explicó que sus animales, en la zona de invernada, carecen de acceso a agua y por eso se tienen que trasladar hasta el río para poder beber de la misma. Según su reclamo, el hombre entiende que él y sus colegas se "exponen" a sanciones por parte de la Policía rural bajo la Ley 6437.
Esta normativa prohíbe dejar animales sueltos en rutas y caminos pero aquí se presenta un debate interesante porque el criancero afirma que su familia ha habitado esos terrenos con anterioridad a la construcción de la ruta, por lo que tiene un "derecho" anterior a esta.
Rubén Jaque también explicó que en alguna ocasión elevó un pedido al Gobierno provincial para tratar esta problemática con sus animales. Le hicieron una "promesa" de instalación de carteles informativos y distribución de folletería en la barrera sanitaria.
Claramente esto no pasó y los crianceros continúan expuestos a las sanciones de los efectivos policiales de Malargüe cuando llevan su ganado hasta un lugar donde puedan comer pasto y tomar agua.