El 11 de agosto, en una sala de peritajes de la Policía de la Ciudad, se reconstruyó un momento que marcó un antes y un después en la causa judicial que investiga las graves lesiones sufridas por el fotógrafo Pablo Grillo. Allí, peritos oficiales, querellantes y defensores se reunieron para determinar si el disparo de gas lacrimógeno que impactó a Grillo se había realizado conforme a los protocolos establecidos por Gendarmería Nacional. La respuesta fue contundente: no.
La reconstrucción balística descartó que el gendarme Héctor Guerrero haya disparado en un ángulo de 45 grados hacia arriba o entre 30 y 45 grados hacia abajo, como exige el manual de uso de las pistolas lanza gases. Según el informe incorporado a la causa, si Guerrero hubiese seguido esas indicaciones, el cartucho jamás habría alcanzado a Grillo de la forma en que lo hizo.
Bullrich defendió al gendarme desde el primer momento
Este hallazgo refuerza una hipótesis que desde el inicio del caso fue motivo de controversia. El Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), querellante en la causa, recordó que desde los primeros días la entonces ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, defendió públicamente al gendarme, asegurando que había actuado “como indican los manuales”. Sin embargo, los videos del momento mostraban otra realidad: Guerrero disparó en ángulo horizontal y directamente hacia las personas, una práctica prohibida por su alto riesgo de causar lesiones graves o incluso la muerte.
La jueza María Servini, a cargo de la investigación, citó a Guerrero a declaración indagatoria para el próximo 17 de septiembre. La causa avanza, y con ella, la posibilidad de que se esclarezca un hecho que puso en tela de juicio el uso de la fuerza por parte de las fuerzas de seguridad en contextos de protesta social.
Lenta y dificultosa recuperación
Fabián Grillo, padre del joven que permanece internado en el hospital Ramos Mejía, dijo días atrás que “ayer se le cerró el drenaje de la válvula que le habían colocado” y que en la jornada de hoy “seguramente le harán una tomografía y verán cómo evoluciona”.
Herido en un operativo represivo
Grillo resultó herido de gravedad el 13 de marzo en la Plaza del Congreso, en el marco de una protesta de jubilados acompañados por organizaciones políticas y sociales, cuando fue alcanzado por una granada de gas lacrimógeno que impactó directamente en su cabeza.
Por el hecho está en marcha una causa judicial en la que está acusado el cabo de Gendarmería Hector Guerrero, autor del disparo de gas lacrimógeno.